eduardocarpio
Poeta adicto al portal
Y QUE ANOCHE, SERENO, FUE ESTRELLADO
Se iba el día en un rojo acalorado
y el mustio de un dorado aparecía;
la luna desvestida todavía,
el cielo sobre mí empurpurado.
Pronto todo de grises encerado,
lenta la noche acuna cercanía;
pura y sutil la araña sonreía,
hilandera mortal del tenue vado.
Infinita en el sueño reposado,
tu desnudez, celeste galería,
cuerpo de luz central, y dicha mía,
en silencio placiente contemplado.
Así de nuevo al alba en el tejado,
hará de la ventana cortesía
el sol que prende el nido y la bujía
y que anoche, sereno, fue estrellado.
eduardocarpio
10 de enero de 2013
Se iba el día en un rojo acalorado
y el mustio de un dorado aparecía;
la luna desvestida todavía,
el cielo sobre mí empurpurado.
Pronto todo de grises encerado,
lenta la noche acuna cercanía;
pura y sutil la araña sonreía,
hilandera mortal del tenue vado.
Infinita en el sueño reposado,
tu desnudez, celeste galería,
cuerpo de luz central, y dicha mía,
en silencio placiente contemplado.
Así de nuevo al alba en el tejado,
hará de la ventana cortesía
el sol que prende el nido y la bujía
y que anoche, sereno, fue estrellado.
eduardocarpio
10 de enero de 2013