sdontleo
Poeta fiel al portal
No se me va la vida,
tal vez porque no está.
No se me va el reloj,
quizás porque es reloj.
No se me va la aurora,
posiblemente aún no llegó.
No se me van las alas ni los parques,
no se me va el amor.
Pero se me va el silencio y el vocablo,
los saludos y el adiós.
Lo anatema de mi gloria,
y la bendición de Dios.
Se me van las iras santas,
y la pérfida piedad.
Aquella hora de acostarme,
y en la que tengo que marchar.
Tus murmullos fatigosos,
y tus ondas de oración.
Mis latidos silenciosos,
y aquel mutismo de dolor.
Se me va la fiel demencia,
se me va la atroz razón.
Y es la hora inesperada,
en la que se me va el amor.
Y todo queda como tocado por su sombra,
en eterna placidez.
Y me arrebato en un poema,
y me aparezco en un telón:
“No se me van las cosas,
pero se me va el amor…”
Y se me van los martes y las horas,
pues se me va el amor.
Y se me va el silencio y la emboscada,
pues se me va el amor.
Y se me va el olfato y las caricias,
pues se me va el amor.
Y se me van los besos y el linaje,
pues se me va el amor.
Y se me van las hadas y su cuerpo,
pues se me va el amor.
Y se me van las rimas y los versos,
puesto que se me va el amor.
Y se me va toda el alma mía,
-es decir- se me va el amor.
No se me van los cuentos,
pero al fin y al cabo se me van…
Y se me acortan (alargan) los lamentos;
“Y se me va mi todo,
y se me va el amor…”
Última edición:
::