Y si perdi la cordura
fue al mirar tus ojos hondos
Dos espejos tan redondos
que desarman mi armadura.
Me venció tu compostura
tu perfume en un segundo,
y ese gesto tan profundo
que me envuelve en su ternura.
Hoy me siento en tu latido
cómo un sueño que regresa
sin pasado ni motivo.
Y si vivo en tu belleza,
no pregunto lo vivido;
me lo dicta, tu pureza.
fue al mirar tus ojos hondos
Dos espejos tan redondos
que desarman mi armadura.
Me venció tu compostura
tu perfume en un segundo,
y ese gesto tan profundo
que me envuelve en su ternura.
Hoy me siento en tu latido
cómo un sueño que regresa
sin pasado ni motivo.
Y si vivo en tu belleza,
no pregunto lo vivido;
me lo dicta, tu pureza.