[TABLE="width: 700"]
[TR]
[TD]Y suena la campana del beaterio
con sones de premura matutina.
Invita a las hermanas de rutina
a ver las maldades del improperio.
Las monjas enclaustradas en sus mantos
te cuidan la semana en penitencia.
Cumplido tu castigo en la sentencia
te robo los suspiros por sus cantos.
No saben, en su mucha santidad
de rutas subterráneas ni pasajes.
El diablo me instruyó de los masajes...
que quieres y precisas de maldad.
De noche te conviertes en mi aliada,
compartes el delirio por tu sal...
Succionas de mi vida todo mal
y giras, retornando, ya extasiada. [/TD]
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[TD]Y suena la campana del beaterio
con sones de premura matutina.
Invita a las hermanas de rutina
a ver las maldades del improperio.
Las monjas enclaustradas en sus mantos
te cuidan la semana en penitencia.
Cumplido tu castigo en la sentencia
te robo los suspiros por sus cantos.
No saben, en su mucha santidad
de rutas subterráneas ni pasajes.
El diablo me instruyó de los masajes...
que quieres y precisas de maldad.
De noche te conviertes en mi aliada,
compartes el delirio por tu sal...
Succionas de mi vida todo mal
y giras, retornando, ya extasiada. [/TD]
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