Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
Fuiste el verso más bello de amor;
puesto en tus labios sin siquiera conocerte
fuí lágrima de alegría o dolor
que derramó mi mirar sin aún llegar a verte.
Entonces caía derribado
tan solo por un guiño de tu mirar,
bastaba de tus pestañas un abanicar
para que tu aire me atara a tu lado.
Ahora te aproximas sin prisa
con tu falso derrotismo,
con ese sentimiento que no es el mismo
desde que descubrí que tu sonrisa,
ya no hace eco en mi alegría
sabes que con tu indiferencia me hieres,
no digas que me quieres,
porque yo, ya lo sabría.
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