Elisalle
Poetisa
YA, MUJER
Porque he tenido noches sin luna,
carruajes de carbón han vaciado en mis pupilas
de legañas negras, resbalosas en ojeras fugitivas,
en sinuosas huellas de sendas campesinas.
No, ya no lloro, ya no hay devastación
y el corazón no dejó ni una lágrima
por si acaso volviera la amargura,
tampoco pienso en su regreso,
sé que hacerlo es apurar los hechos
y por ahora ganas no tengo.
Ya no más, no importa lo que fue,
solo el hoy es lo que tengo y unas manos inquietas
que atrapan besos en madrugadas sedientas
en la locura del afecto,
así como el empeño de no morir en el intento.
Soy una mujer con ansias no concretas
que en el fondo del alma tienen mucho de ciertas,
que no trepida en sueños, aún con el sol alto
y las cortinas de par en par abiertas.
Hoy enfrento cara con viento de mi Sur no resuelto,
recién puesta de pie y por enésima vez completa,
extrema fortaleza en pijamas y zapatillas de atleta
para escuchar la lluvia, para ir en bicicleta.
Ya se van los miedos, eternos enemigos del cielo
que cubren de oscuros velos como bosques en Invierno.
Dejo atrás los espantos y las horas sin reloj
en donde campanas al viento marcaron segundos eternos.
En el rinconcito donde no cupo el infierno acuné amores
y aquí lo tengo para reforestar mi suelo,
para dar forma, nombre y vida a mis anhelos
porque ya no quiero más,
más, no quiero
Margarita
06/04/2013
Porque he tenido noches sin luna,
carruajes de carbón han vaciado en mis pupilas
de legañas negras, resbalosas en ojeras fugitivas,
en sinuosas huellas de sendas campesinas.
No, ya no lloro, ya no hay devastación
y el corazón no dejó ni una lágrima
por si acaso volviera la amargura,
tampoco pienso en su regreso,
sé que hacerlo es apurar los hechos
y por ahora ganas no tengo.
Ya no más, no importa lo que fue,
solo el hoy es lo que tengo y unas manos inquietas
que atrapan besos en madrugadas sedientas
en la locura del afecto,
así como el empeño de no morir en el intento.
Soy una mujer con ansias no concretas
que en el fondo del alma tienen mucho de ciertas,
que no trepida en sueños, aún con el sol alto
y las cortinas de par en par abiertas.
Hoy enfrento cara con viento de mi Sur no resuelto,
recién puesta de pie y por enésima vez completa,
extrema fortaleza en pijamas y zapatillas de atleta
para escuchar la lluvia, para ir en bicicleta.
Ya se van los miedos, eternos enemigos del cielo
que cubren de oscuros velos como bosques en Invierno.
Dejo atrás los espantos y las horas sin reloj
en donde campanas al viento marcaron segundos eternos.
En el rinconcito donde no cupo el infierno acuné amores
y aquí lo tengo para reforestar mi suelo,
para dar forma, nombre y vida a mis anhelos
porque ya no quiero más,
más, no quiero
Margarita
06/04/2013
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