Agustín Nicolás
"El recuerdo es el idioma de los sentimientos"
Ya no estás
La luz de la calle atraviesa el cuarto,
gente riendo se oye pasar;
nadie a mi lado está,
ni vos, ni el sueño,
solo el reloj con su "tic tac".
Queda esperar que pase el rato...
Observo el show de sombras chinescas
que el resplandor y las ramas me ofrecen;
con la brisa fresca, querer alegrarme parecen.
Sin embargo, aún, de penumbras a mi corazón no lo aparto;
lo ahogan sus aguas que susurran tu nombre, mudas.
La luz al final del túnel no se vislumbra.
Ya no estás, y mi ser no se acostumbra.
El grillo desde algún rincón me da su canto;
se aleja levemente tu voz.
Fijo mi mirada en las sombras para no ver tu rostro feroz,
me tapo para no sentir el frío con que tu ida me asoló.
Y nada de esto sirve; solo me engaño...
Mis artificios y todo lo que intente no te borra.
No puedo librarme de vos,
esa es tarea del olvido.
Ya no estás,
y que llegue el sueño
es lo único que pido.
La luz de la calle atraviesa el cuarto,
gente riendo se oye pasar;
nadie a mi lado está,
ni vos, ni el sueño,
solo el reloj con su "tic tac".
Queda esperar que pase el rato...
Observo el show de sombras chinescas
que el resplandor y las ramas me ofrecen;
con la brisa fresca, querer alegrarme parecen.
Sin embargo, aún, de penumbras a mi corazón no lo aparto;
lo ahogan sus aguas que susurran tu nombre, mudas.
La luz al final del túnel no se vislumbra.
Ya no estás, y mi ser no se acostumbra.
El grillo desde algún rincón me da su canto;
se aleja levemente tu voz.
Fijo mi mirada en las sombras para no ver tu rostro feroz,
me tapo para no sentir el frío con que tu ida me asoló.
Y nada de esto sirve; solo me engaño...
Mis artificios y todo lo que intente no te borra.
No puedo librarme de vos,
esa es tarea del olvido.
Ya no estás,
y que llegue el sueño
es lo único que pido.