rosa amarilla
Poeta que no puede vivir sin el portal
Esta boca que en silencio te nombraba,
estos ojos, que aún lloran por ti,
estas manos que ansiosas te buscaban
y reclaman tu piel, hoy para mi...
Este cuerpo que en ti se desarmaba,
esos besos, que tanto te rogué,
esa risa que me calaba el alma,
la tristeza, que a veces yo calmé...
Y ahora ¿donde estás?, ya no te siento,
ya no vibra tu aliento sobre mi,
ya tus horas no van junto a mi tiempo,
ni tu tiempo me quiere junto a ti...
Esta vida que ahora es casi muerte,
va cruzando despacio tu jardin
y se pierde en la noche lentamente,
abrazada a esa paz, que llega al fin...
Esta loca se pierde en la locura,
con su mente desnuda de razón,
con un pozo de llantos y amarguras,
donde un dia... Llevaba el corazón...
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