Luis de Pablos
Poeta veterano en el Portal
Llega suavemente la mañana
y nada ronda los pasillos.
A veces la memoria de las cosas prevalece
y el instante que es hoy
es otra vez ayer
y ya no será mañana.
Llega la luz y con ella el sonido de las cosas.
Me agrada esta presencia constante y fiel
porque a veces hasta la luz enegrece las ventanas.
Ya no hay besos, pero mis geránios rojos
siguen adornando la fachada.
y nada ronda los pasillos.
A veces la memoria de las cosas prevalece
y el instante que es hoy
es otra vez ayer
y ya no será mañana.
Llega la luz y con ella el sonido de las cosas.
Me agrada esta presencia constante y fiel
porque a veces hasta la luz enegrece las ventanas.
Ya no hay besos, pero mis geránios rojos
siguen adornando la fachada.