SHERIDAM
Poeta asiduo al portal
En ti se refugio el canto,
el llanto,
el efímero momento al cual ya no perteneces.
Se refugio en tus brazos la alborada azul;
violeta...
...¡violenta!.
Se esparció por tu boca la sequia,
la agonía de los versos,
de las letras secas y espaciadas.
Se escondió bajo tu nombre,
bajo tu ceño,
bajo tu piel.
Se escondió la historia
y me dejo... estos recuerdos sueltos que no tienen fin.
¡Dime en donde enterraste la luz con que mirabas!,
¡el dulce del encanto con el que enamorabas!.
Se refugio en ti todo el silencio
y al viento,
no le dejaste nada.
Ya no sirve de nada tu canto,
tu terquedad quemo tus palmas,
ya no importa si sonríes,
la verdad...
...ya no me asustas.
El tiempo en el que te respire ya termino
y te llevaste el silencio sin enseñarme a escuchar,
sin enseñarme a vibrar,
sin enseñarme a saber quien eras
y hoy...
...solo busco lo que ¡fuiste!.
el llanto,
el efímero momento al cual ya no perteneces.
Se refugio en tus brazos la alborada azul;
violeta...
...¡violenta!.
Se esparció por tu boca la sequia,
la agonía de los versos,
de las letras secas y espaciadas.
Se escondió bajo tu nombre,
bajo tu ceño,
bajo tu piel.
Se escondió la historia
y me dejo... estos recuerdos sueltos que no tienen fin.
¡Dime en donde enterraste la luz con que mirabas!,
¡el dulce del encanto con el que enamorabas!.
Se refugio en ti todo el silencio
y al viento,
no le dejaste nada.
Ya no sirve de nada tu canto,
tu terquedad quemo tus palmas,
ya no importa si sonríes,
la verdad...
...ya no me asustas.
El tiempo en el que te respire ya termino
y te llevaste el silencio sin enseñarme a escuchar,
sin enseñarme a vibrar,
sin enseñarme a saber quien eras
y hoy...
...solo busco lo que ¡fuiste!.