Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Ya no quedan letras.
Me las ha robado todas este invierno.
Se ha llevado hasta mi nombre.
Ahora ya, no tengo claro ni que existo.
Esos copos que eran vida, ahora son muerte.
¡Ni el mismo aire alcanza a comprenderlo!
¿Por qué me ha robado hasta el aliento?
Ese que antes me enseñaba que era humano…
¿Por qué se lo ha llevado?
¡¿Por qué se lo ha llevado todo dejándome indefenso ante las llamas?!
Y ahora ya no se si ardo en vida o es la muerte que me abrasa.
La incertidumbre es la más candente hoguera.
¡Y qué frágil que es el alma!
Por más amor que tenga siente hambre.
Por más inviernos que la escarchen, hay veces, que no puede sentir el frio.
Me las ha robado todas este invierno.
Se ha llevado hasta mi nombre.
Ahora ya, no tengo claro ni que existo.
Esos copos que eran vida, ahora son muerte.
¡Ni el mismo aire alcanza a comprenderlo!
¿Por qué me ha robado hasta el aliento?
Ese que antes me enseñaba que era humano…
¿Por qué se lo ha llevado?
¡¿Por qué se lo ha llevado todo dejándome indefenso ante las llamas?!
Y ahora ya no se si ardo en vida o es la muerte que me abrasa.
La incertidumbre es la más candente hoguera.
¡Y qué frágil que es el alma!
Por más amor que tenga siente hambre.
Por más inviernos que la escarchen, hay veces, que no puede sentir el frio.
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