rosa purpura
Poeta asiduo al portal
Ya no quedan refugios
Ya no quedan refugios donde esconderse
las crueles realidades han vuelto a asomarse
la flama de la esperanza vuelve a apagarse
el ciclo autocompasivo vuelve a reiniciarse
El eco del silencio me acompaña todo el tiempo
no hay ángeles ni demonios solo mi propia sombra
obscura que me sigue en mi trastocado camino
en delirios de ansiedad pierdo toda la cordura
Camino absorta entre una multitud de transeúntes
inmersos en sus propios mundos y laberintos mentales
solo somos los envases vacios de un alma inexistente
la cual pensamos renacerá en un tiempo no distante
Pero solo somos materia efímera y frágil
que nace, crece y que también algún día perecerá
ver la cruda realidad nos resulta tan difícil
saber que no somos eternos nos espanta
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