
Ya no te buscaré.
Hasta hoy te busqué,
el caballero descansa
mal herido y sangrando,
con el escudo doblado
y la espada oxidada, corroída
por eso ya no indagaré.
Tampoco a ti aguardaré
la soledad preferiré
y con tenues notas
mi suplicio anidaré
hasta amarradas las púas
me han quedado atrás
por eso ya no te buscaré.
Mi caballo me espera
para batallar pero no tengo
damisela para salvar
tampoco una dama para esperar,
por eso sin armadura vengo
ya que con el tiempo se ha de pulverizar.
Ya parezco arlequín de la corte
no el galante hidalgo del reino,
por eso adrede me refugio
y sin ser efusivo
aullo con el dolor de mi corazón,
mientras mi alma se quiebra
por pensarte.
® Carlos Andrés 13-11-2021®