Maldonado
Poeta veterano en el Portal
La montaña te llama, nube de preciosas formas.
Busca tu caricia, que le des a su árida piel,
una parte de tu brisa.
La montaña suplica, llueve, llueve en mí,
forma en mis laderas, arroyos alegres, saltarines.
Regresas después de un año pasado.
Después de aquel verano, nadie me ha besado
Todo un año mi alma ha estado marchita
y los pocos sueños en que te tengo, se incendian.
Llega, bárreme de arriba a abajo,
con tu fresco viento que traes de lejos.
Llueve, déjate caer en mí, descansa,
de tu largo camino, de tu vuelta al mundo.
Ilumina con inmensa algarabía a mis árboles,
nervios de mi tierra, que tambien te claman.
Dame la vida, amada, ya no te vayas,
vive en mí, ya, ¡para siempre!
quédate que se me vendrá la muerte,
si te veo hacer tu equipaje, nuevamente.
Ramón Maldonado Velarde
29/08/08
Busca tu caricia, que le des a su árida piel,
una parte de tu brisa.
La montaña suplica, llueve, llueve en mí,
forma en mis laderas, arroyos alegres, saltarines.
Regresas después de un año pasado.
Después de aquel verano, nadie me ha besado
Todo un año mi alma ha estado marchita
y los pocos sueños en que te tengo, se incendian.
Llega, bárreme de arriba a abajo,
con tu fresco viento que traes de lejos.
Llueve, déjate caer en mí, descansa,
de tu largo camino, de tu vuelta al mundo.
Ilumina con inmensa algarabía a mis árboles,
nervios de mi tierra, que tambien te claman.
Dame la vida, amada, ya no te vayas,
vive en mí, ya, ¡para siempre!
quédate que se me vendrá la muerte,
si te veo hacer tu equipaje, nuevamente.
Ramón Maldonado Velarde
29/08/08
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