vinazgo
Poeta recién llegado
de la risa del público,
de los malabares que caen en el semáforo,
de las endorfinas del enfermo
que palpitan en euforia.
Me quedo con el morbo culpable
de la sangre derramada,
con el chorreante lamento
de la víctima desgraciada.
Ayer es un público entretenido,
unos malabares que pagan el pasaje,
un hospital para el enfermo
que sana, apresurado,
por la euforia.
Me vuelvo hacia el grito padeciente
de los ahora cadáveres,
al rencor arraigado del alma,
al odio que revienta mi pecho.
de los malabares que caen en el semáforo,
de las endorfinas del enfermo
que palpitan en euforia.
Me quedo con el morbo culpable
de la sangre derramada,
con el chorreante lamento
de la víctima desgraciada.
Ayer es un público entretenido,
unos malabares que pagan el pasaje,
un hospital para el enfermo
que sana, apresurado,
por la euforia.
Me vuelvo hacia el grito padeciente
de los ahora cadáveres,
al rencor arraigado del alma,
al odio que revienta mi pecho.