La tierra que pisa, no es la misma que le vio en sus primeras caídas,
el cielo que le techa, no es de ese azul nubado que al verlo se le desasía el cuerpo,
el viento que hace bailar sus cabellos, no es aquel que su a su madre besaba.
Las sonrisas de antaño,
las miradas hechas en casa,
los abrazos amigos ..hay añora, como la estrella fugaz a su cielo escurridizo.
Otro suelo le mira el rostro,
el pasado lo guarda en el cajón, y por las noches en el corazón,
el presente se tiñe de verde esperanza con algunas manchas de gris nostalgia.
Son sus metas ahora las alas de sus días nuevos,
es su trabajo el amigo que consuela el porque de su actualidad,
es su sonrisa ,el arma que tiene para combatir al abatimiento.
A la tierra de su rosada infancia, la quiere como las hojas a la clorofila,
lo vivido en ese ayer de sabor acaramelado, le debe lo integro de la persona que es hoy,
los días de antaño son la batería del hoy, un hoy hecho de distancias graficas.
La penita de vez en cuando toma café en su habitación,
la nostalgia de cuando en cuando le lava los ojos,
así caminan por la avenida sus días, pero no cae derrotado, sabe que es feliz también.
el cielo que le techa, no es de ese azul nubado que al verlo se le desasía el cuerpo,
el viento que hace bailar sus cabellos, no es aquel que su a su madre besaba.
Las sonrisas de antaño,
las miradas hechas en casa,
los abrazos amigos ..hay añora, como la estrella fugaz a su cielo escurridizo.
Otro suelo le mira el rostro,
el pasado lo guarda en el cajón, y por las noches en el corazón,
el presente se tiñe de verde esperanza con algunas manchas de gris nostalgia.
Son sus metas ahora las alas de sus días nuevos,
es su trabajo el amigo que consuela el porque de su actualidad,
es su sonrisa ,el arma que tiene para combatir al abatimiento.
A la tierra de su rosada infancia, la quiere como las hojas a la clorofila,
lo vivido en ese ayer de sabor acaramelado, le debe lo integro de la persona que es hoy,
los días de antaño son la batería del hoy, un hoy hecho de distancias graficas.
La penita de vez en cuando toma café en su habitación,
la nostalgia de cuando en cuando le lava los ojos,
así caminan por la avenida sus días, pero no cae derrotado, sabe que es feliz también.