cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Ya respira, te ruego...
no detengas tu vida.
Tu segundo y partida
dejará por el juego
un amargo sabor
de cicuta maldita
que se brinda expedita
de estribor a babor.
Poniendo todo en claro
no tienes causa o pena
de miedo, fin, condena.
Así, por mí, declaro,
que tengo todo presto
tomando el día en paz,
mostrando fresca faz;
en suma, tajo y resto.
Ya respira por ambos...
por lo tuyo, lo nuestro.