Jeronimovillan
Poeta recién llegado
Ya se asombró de todo,
y discurren los días como granos de arena,
solitarios ante el abatido fragor de los años.
Juegan a ser libres las manecillas de los relojes;
olvidaron la partitura de su danza.
Ya se asombró de todo:
navega solitaria por la espuma de sus recuerdos.
Llegó a la edad donde se vive por inercia.
Ya ni el sol penetra sus entrañas.
No sueña, no piensa, no sonríe, no se asombra.
Ha sido fiel testigo de las huellas de los minutos,
¡oh, tiempo traidor, enemigo de la vida!
¿Por qué le has negado la capacidad de asombro
que hace apacible el enigma de existir?
Ya se acostumbró de todo,
y llantos, lamentos, dolores,
amaneceres, crepúsculos, primaveras,
encierra tranquilamente en la plata de sus cabellos.
y discurren los días como granos de arena,
solitarios ante el abatido fragor de los años.
Juegan a ser libres las manecillas de los relojes;
olvidaron la partitura de su danza.
Ya se asombró de todo:
navega solitaria por la espuma de sus recuerdos.
Llegó a la edad donde se vive por inercia.
Ya ni el sol penetra sus entrañas.
No sueña, no piensa, no sonríe, no se asombra.
Ha sido fiel testigo de las huellas de los minutos,
¡oh, tiempo traidor, enemigo de la vida!
¿Por qué le has negado la capacidad de asombro
que hace apacible el enigma de existir?
Ya se acostumbró de todo,
y llantos, lamentos, dolores,
amaneceres, crepúsculos, primaveras,
encierra tranquilamente en la plata de sus cabellos.
Jerónimo Villa. ®