emuletero
Poeta veterano en el portal
Ya redoblan los tambores
como signo de sacrificio,
ya resuenan en mis oídos
penando mis tímpanos.
Ya los danzantes del suplicio
se preparan con el cilicio,
golpeando con escarnio
nuestras conciencias,
vetusta y rancia fiesta
que martillea nuestras creencias.
Almas soterradas
bajo máscaras tejidas
de la mejor seda,
crucifijos de oro por bandera,
y el becerro...
arriba en el trono,
portado por infelices idólatras
a un símbolo de madera.
Vuestros pecados serán perdonados
con tres días de faena,
vuestras almas doloridas
curarán por los pies descalzos,
supurando heridas
como purgatorio de vuestros desmanes,
de semi-pecados conyugales
por usar preservativos y otros males.
Ya se oyen el palpitar de corazones
las tinieblas hacen su aparición,
tambores de guerra santa
contra gnósticos y ateos,
anarquistas de lo sacro
y evangelistas ecologistas.
Voceros soñadores
toman púlpitos;
haciéndose pasar
por predicadores
de lo humano
de lo bello
de lo bueno y lo malo
de lo que no saben...
Pero igualmente dicen.
Es la hora del arrepentimiento
de los demás...
no del nuestro, (exclaman),
hay que purgar conciencias
y salir del infierno de las complacencias,
es tiempo de caridad y bondad
la vuestra...(no la nuestra).
Ya resuenan los tambores
entaponando de cerumen mis oídos
obnubilando mis sentidos
maldiciendo...
Hasta la madre que los ha parido.
Ya resuenan las vergüenzas
de tiempos antiguos,
que nada tienen que ver con estos,
engalanando hasta los cuervos
del Anticristo...
Aquellos de rojo y púrpura
caudillos de lo finito.
como signo de sacrificio,
ya resuenan en mis oídos
penando mis tímpanos.
Ya los danzantes del suplicio
se preparan con el cilicio,
golpeando con escarnio
nuestras conciencias,
vetusta y rancia fiesta
que martillea nuestras creencias.
Almas soterradas
bajo máscaras tejidas
de la mejor seda,
crucifijos de oro por bandera,
y el becerro...
arriba en el trono,
portado por infelices idólatras
a un símbolo de madera.
Vuestros pecados serán perdonados
con tres días de faena,
vuestras almas doloridas
curarán por los pies descalzos,
supurando heridas
como purgatorio de vuestros desmanes,
de semi-pecados conyugales
por usar preservativos y otros males.
Ya se oyen el palpitar de corazones
las tinieblas hacen su aparición,
tambores de guerra santa
contra gnósticos y ateos,
anarquistas de lo sacro
y evangelistas ecologistas.
Voceros soñadores
toman púlpitos;
haciéndose pasar
por predicadores
de lo humano
de lo bello
de lo bueno y lo malo
de lo que no saben...
Pero igualmente dicen.
Es la hora del arrepentimiento
de los demás...
no del nuestro, (exclaman),
hay que purgar conciencias
y salir del infierno de las complacencias,
es tiempo de caridad y bondad
la vuestra...(no la nuestra).
Ya resuenan los tambores
entaponando de cerumen mis oídos
obnubilando mis sentidos
maldiciendo...
Hasta la madre que los ha parido.
Ya resuenan las vergüenzas
de tiempos antiguos,
que nada tienen que ver con estos,
engalanando hasta los cuervos
del Anticristo...
Aquellos de rojo y púrpura
caudillos de lo finito.
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