carolina Lindemann
Poeta recién llegado
Ya te Habia Visto.
Ya te habia visto entre mi desicion y tú inosencia
Que paseabas lento por un asfalto suave y gris.
Ya te habia visto en mis sueños , y ese sueño me hacia recordar aquellas
finas y delicdas facciones que te pertenecian,
y paseabas una y otra vez sin cansancio, pensativa y paciente;
tu tranquilidad detenia el tiempo y a la vez mi corazón.
Mi amor por ti nació cuando vi que tus ojos miraron al cielo,
yo suplocandote que caminaras más, a la vez a mi encuentro.
Ya te habia visto que caminabas paciente y eterna a mis ojos
porque desde aquella tarde te recuerdo,
recuerdo los pasos que te llevaban a otro destino, tan lejano del mío.
Mi vista jamás se cruzó con la tuya, mis brazos no se unieron con tus brazos,
tus besos ¡oh! Dulce boca no furon mios.
Destuviste al corazón que te amó los días de tu presencia silenciosa.
¡No mi amor, no camines más!, tus pasos marcaron mi llanto.
No mi amor , no un paso más que me dejaras sin la belleza de tu presencia.
Mi voz se disipó en el viento,
Tu ausente consiencia te llavo a escuchar tu ultimo latido.
Yo observe tu muerte y te tomé entre mis brazos;
No pienses, no hables, camina tranquila y paciente como al lanzar tu ultimo suspiro,
llega y sonrie, que calmaras mi llanto.
Yo limìare tu sangre.
Ya te habia visto entre mi desicion y tú inosencia
Que paseabas lento por un asfalto suave y gris.
Ya te habia visto en mis sueños , y ese sueño me hacia recordar aquellas
finas y delicdas facciones que te pertenecian,
y paseabas una y otra vez sin cansancio, pensativa y paciente;
tu tranquilidad detenia el tiempo y a la vez mi corazón.
Mi amor por ti nació cuando vi que tus ojos miraron al cielo,
yo suplocandote que caminaras más, a la vez a mi encuentro.
Ya te habia visto que caminabas paciente y eterna a mis ojos
porque desde aquella tarde te recuerdo,
recuerdo los pasos que te llevaban a otro destino, tan lejano del mío.
Mi vista jamás se cruzó con la tuya, mis brazos no se unieron con tus brazos,
tus besos ¡oh! Dulce boca no furon mios.
Destuviste al corazón que te amó los días de tu presencia silenciosa.
¡No mi amor, no camines más!, tus pasos marcaron mi llanto.
No mi amor , no un paso más que me dejaras sin la belleza de tu presencia.
Mi voz se disipó en el viento,
Tu ausente consiencia te llavo a escuchar tu ultimo latido.
Yo observe tu muerte y te tomé entre mis brazos;
No pienses, no hables, camina tranquila y paciente como al lanzar tu ultimo suspiro,
llega y sonrie, que calmaras mi llanto.
Yo limìare tu sangre.
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