daniel amaya
Poeta fiel al portal
Ella no me amó,
ella durmió en la niebla
doliente del bosque,
ya no es verde
el albor creciente del campo,
ella no me amó
el cielo está gris
porque la amé...
El cielo está melancólico
ella se fundió en el ocaso
profundo de la tristeza,
de la mustia cortina
que vigilaba la habitación,
ella no me amó
su fuerte regazo tornó soledad.
Muero, caigo a pedazos
el sol es negro
y la vida yace en los hilos de la muerte,
la noche triste sin astros,
el viento sopla frío
y las sombras acompañan al vacío
de la profunda soledad.
Ella no me amó,
el cielo es gris
y el alma pierde sus alas
porque yo la amé…
ella durmió en la niebla
doliente del bosque,
ya no es verde
el albor creciente del campo,
ella no me amó
el cielo está gris
porque la amé...
El cielo está melancólico
ella se fundió en el ocaso
profundo de la tristeza,
de la mustia cortina
que vigilaba la habitación,
ella no me amó
su fuerte regazo tornó soledad.
Muero, caigo a pedazos
el sol es negro
y la vida yace en los hilos de la muerte,
la noche triste sin astros,
el viento sopla frío
y las sombras acompañan al vacío
de la profunda soledad.
Ella no me amó,
el cielo es gris
y el alma pierde sus alas
porque yo la amé…
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