Chris hoe
Poeta recién llegado
Yo le quería decir algo, por muy amargo que fuera, que su amor de mí para ella, no era tan grande, no lograba bajar las estrellas.
Yo le quería mencionar, que se partía en un rio sin agua, que los sueños se convertían en amantes sin plaga.
Le quería decir también: que le pude dar todo lo que ella creía, pero para mí no era lo suficiente. Estaba partida en dos caminos diferentes.
Escúchelo muy claro, no era su forma de ser, más sin embargo yo la acepte. Tampoco eran los besos que me daba, porque cada labio, en mí se quedaba.
No puedo seguir viéndola como algo muy cercano, corro el riesgo de que yo me vaya hacer dibujos, de recuerdos en un plano.
Puedo charlar esta noche en mi mente y decirle: que fue el mejor momento, pero lo que mato no fue eso, sino el espacio.
Me voy, porque ya no me quedan islas para naufragar. Este amor absurdo de quererte a ratos, tus mentiras para sacar verdad.
Esto era un teatro que a mi vino. Le voy a decir la verdad, mi única verdad, que ya no es mentira: me voy de su lado porque la vida me dio la frente, de elegir entre dos mujeres y un solo camino.
No quiero romperle el corazón en mil pedazos, pero prefiero desquebrantarlo, demole el fin a este teatro.
Una falsedad, sería decirle: que la amo, porque de mi boca no saldría. Una cena sin lujos, el mantel del desplante, en mi casa me esperaba la novia amante.
El público era parte de mí, el pasado se repite, un saludo a su madre sin padre, dile que la nota, era un artículo de dos lenguas ambulantes.
Su camino, perfecto en cada paso marcado, un chocolate faltante. La relación de dos, podría ser de cuatro, solo que una vivía tan lejos, ella visita mi sala en cada desacuerdo.
Bohemia de sepultura, un listón de tu pelo guardo en forma de anillo, el sexo contigo era exquisito. Tu despedida no la puedo dar, pero ya la verdad es cierta, no puedo seguir a tu lado por más dolor que tú sientas.
Yo le quería mencionar, que se partía en un rio sin agua, que los sueños se convertían en amantes sin plaga.
Le quería decir también: que le pude dar todo lo que ella creía, pero para mí no era lo suficiente. Estaba partida en dos caminos diferentes.
Escúchelo muy claro, no era su forma de ser, más sin embargo yo la acepte. Tampoco eran los besos que me daba, porque cada labio, en mí se quedaba.
No puedo seguir viéndola como algo muy cercano, corro el riesgo de que yo me vaya hacer dibujos, de recuerdos en un plano.
Puedo charlar esta noche en mi mente y decirle: que fue el mejor momento, pero lo que mato no fue eso, sino el espacio.
Me voy, porque ya no me quedan islas para naufragar. Este amor absurdo de quererte a ratos, tus mentiras para sacar verdad.
Esto era un teatro que a mi vino. Le voy a decir la verdad, mi única verdad, que ya no es mentira: me voy de su lado porque la vida me dio la frente, de elegir entre dos mujeres y un solo camino.
No quiero romperle el corazón en mil pedazos, pero prefiero desquebrantarlo, demole el fin a este teatro.
Una falsedad, sería decirle: que la amo, porque de mi boca no saldría. Una cena sin lujos, el mantel del desplante, en mi casa me esperaba la novia amante.
El público era parte de mí, el pasado se repite, un saludo a su madre sin padre, dile que la nota, era un artículo de dos lenguas ambulantes.
Su camino, perfecto en cada paso marcado, un chocolate faltante. La relación de dos, podría ser de cuatro, solo que una vivía tan lejos, ella visita mi sala en cada desacuerdo.
Bohemia de sepultura, un listón de tu pelo guardo en forma de anillo, el sexo contigo era exquisito. Tu despedida no la puedo dar, pero ya la verdad es cierta, no puedo seguir a tu lado por más dolor que tú sientas.