danie
solo un pensamiento...
Tambaleando,
tiritando,
temblando
Comprendo el vacío vomitando sombras
sobre la noche y su lactescencia,
sobre lágrimas de pentotal.
sobre lágrimas de pentotal.
Tambaleando,
tiritando,
temblando
,
salto entre los dientes de la muerte,
entre corazones de helechos,
entre las cornisas del añejo tiempo.
entre corazones de helechos,
entre las cornisas del añejo tiempo.
Tambaleando,
tiritando,
temblando
como memorias de piedra
y sueños de tsunamis
bajo los ébanos grises y sus amparos.
¡Caminar sobre frágiles nubes,
al latido de los campanarios
y las voces de la ausencia,
puede ser extremadamente perturbador!
Pero igual soy un nómada de la luna
y sus menguantes sueños,
un vagabundo de los díscolos besos de la noche.
y sueños de tsunamis
bajo los ébanos grises y sus amparos.
¡Caminar sobre frágiles nubes,
al latido de los campanarios
y las voces de la ausencia,
puede ser extremadamente perturbador!
Pero igual soy un nómada de la luna
y sus menguantes sueños,
un vagabundo de los díscolos besos de la noche.
Tambaleando,
tiritando,
temblando,
yo logro comprender los sudarios del adiós,
los gladíolos y las calas de un cielo,
las manos entumecidas de la vida
que esculpen los caminos
con desnudos y helados musgos de un recuerdo.
los gladíolos y las calas de un cielo,
las manos entumecidas de la vida
que esculpen los caminos
con desnudos y helados musgos de un recuerdo.
Tambaleando,
tiritando,
temblando,
yo logro comprender tu mirada de yesca,
tus palabras erigidas con eslabones de hierro,
tu sonámbula respiración de Invierno.
tus palabras erigidas con eslabones de hierro,
tu sonámbula respiración de Invierno.
Tambaleando,
tiritando,
temblando,
yo logro comprender
los soplos de la tierra,
los alientos del cielo,
los jadeos del mar
y los llantos de mi espejo.
Comprendo la razón del desafuero,
los pasos de cemento,
los abrojos con gemas de esperanza y aguamiel
que socorren a las únicas palabras
con las que hoy puedo vivir.
los soplos de la tierra,
los alientos del cielo,
los jadeos del mar
y los llantos de mi espejo.
Comprendo la razón del desafuero,
los pasos de cemento,
los abrojos con gemas de esperanza y aguamiel
que socorren a las únicas palabras
con las que hoy puedo vivir.
Comprendo que el todo y la nada se alojan en tu pecho,
mientras lagrimean las albas,
las estrellas,
los comienzos,
las cumbres,
y los finales
de mis anhelos.
Comprendo que el todo y la nada,
se consumen con lo que ingiero,
los comienzos,
las cumbres,
y los finales
de mis anhelos.
Comprendo que el todo y la nada,
se consumen con lo que ingiero,
con lo que respiro,
con lo que con afán ansío,
suicidándose con la sangre del ayer,
con el cianuro de mi estampa
sin presencia.