Jesús Cáñez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy no me alimenta ni el sol, ni el polvo, ni la tierra
Debe ser porque me quejo mucho de mis facultades,
O porque no confío en la gente, ni en mis amistades
Ni intento conocer lo que este verso encierra
Al contrario el poeta si es así alimentado
Pero él a cambio nutre con sentimiento sus versos
Sin embargo, yo me pierdo siempre en el esfuerzo
De poder escribir algo que un día de estos sea recordado
El poeta viaja con solo su imaginación por equipaje
Creando fantasías por aquí, por allá y por donde pasa
Yo vivo inmerso en realidades no más lejanas que mi casa
Y aun así procuro entretenerme con el paisaje
El poeta no vive un momento eterno de inspiración
-no, no, no
El poeta en cada palabra nace, muere y vuelve a renacer
Yo lo intento en cada instante para nunca más volver
Es lo único que logro, además de mi ya acostumbrada decepción
(Es por eso que)
Hoy no me alimenta ni la luna, ni la estrella, ni el cometa
Porque saben en verdad que justicia no les podré hacer
Saben que si no me entiendo yo, ¿a quién podría entender?
Pero no importa ya, pues al fin y al cabo yo no soy poeta.
Debe ser porque me quejo mucho de mis facultades,
O porque no confío en la gente, ni en mis amistades
Ni intento conocer lo que este verso encierra
Al contrario el poeta si es así alimentado
Pero él a cambio nutre con sentimiento sus versos
Sin embargo, yo me pierdo siempre en el esfuerzo
De poder escribir algo que un día de estos sea recordado
El poeta viaja con solo su imaginación por equipaje
Creando fantasías por aquí, por allá y por donde pasa
Yo vivo inmerso en realidades no más lejanas que mi casa
Y aun así procuro entretenerme con el paisaje
El poeta no vive un momento eterno de inspiración
-no, no, no
El poeta en cada palabra nace, muere y vuelve a renacer
Yo lo intento en cada instante para nunca más volver
Es lo único que logro, además de mi ya acostumbrada decepción
(Es por eso que)
Hoy no me alimenta ni la luna, ni la estrella, ni el cometa
Porque saben en verdad que justicia no les podré hacer
Saben que si no me entiendo yo, ¿a quién podría entender?
Pero no importa ya, pues al fin y al cabo yo no soy poeta.