poeta de oficina
poeta de oficina
Yo quiero amor.
No quiero amor de minutos, de horas, de días, quiero amor de meses, de años, de siglos, de vidas.
No quiero amor de llamadas telefónicas, quiero amor de palabras susurradas al oído.
No quiero amor de fotografías desgastadas y cartas viejas, quiero amor de imágenes vivas llenas de carisias, de diálogos en carne y hueso.
No quiero un amor donde te extrañe por días, quiero un amor de extrañarte por horas solamente.
No quiero amor a distancia porque ese amor se convierte en dolor, quiero un amor de visitas a tu casa, de paseos por las tardes, de discusiones y reconciliaciones en un mismo día.
No quiero amor de fantasía, yo solo quiero amor y una buena compañía
No quiero ese amor lindo, dulce pero al fin y al cabo a medias, es que de tantos días de no verte al tenerte me siento como un extraño, y aun no me acostumbro a tu forma de besar, ni se lo que no te gusta y nunca discutimos porque te la pasas diciendo cuanto me extrañaste y de la falta que te hice... sinceramente creo que lo que siento por ti no se puede llamar amor porque si lo fuera, yo también me la pasaría diciendo lo mismo por ti y no quejándome como lo estoy haciendo ahora.
No quiero amor de llamadas telefónicas, quiero amor de palabras susurradas al oído.
No quiero amor de fotografías desgastadas y cartas viejas, quiero amor de imágenes vivas llenas de carisias, de diálogos en carne y hueso.
No quiero un amor donde te extrañe por días, quiero un amor de extrañarte por horas solamente.
No quiero amor a distancia porque ese amor se convierte en dolor, quiero un amor de visitas a tu casa, de paseos por las tardes, de discusiones y reconciliaciones en un mismo día.
No quiero amor de fantasía, yo solo quiero amor y una buena compañía
No quiero ese amor lindo, dulce pero al fin y al cabo a medias, es que de tantos días de no verte al tenerte me siento como un extraño, y aun no me acostumbro a tu forma de besar, ni se lo que no te gusta y nunca discutimos porque te la pasas diciendo cuanto me extrañaste y de la falta que te hice... sinceramente creo que lo que siento por ti no se puede llamar amor porque si lo fuera, yo también me la pasaría diciendo lo mismo por ti y no quejándome como lo estoy haciendo ahora.