DARIO ALVAREZ
Poeta asiduo al portal
Yo quiero
Yo quiero ese aire que nadie ha respirado,
ese aire que acaba de crearse
y viene tierno como un niño
a conocer el mundo.
Ese aire manso de los amaneceres,
que trae los ángelus y las mercedes.
Ese aire que la fumata del tren no lo ha tocado,
ni el ruido del avión lo desplazó asustado.
Quiero ese aire de cuerpo transparente
como el espejo del mar, como el rocío;
que tenga cabellera cintilar, maravillosa
cual de estrella fugaz, cual de bella durmiente.
Ese aire inocente que no ha sido arrebatado
por el smok de la ciudad, por los talleres,
que se ha quedado en las cúspides de los volcanes,
en las chuquiraguas del Ande y en las alamedas.
Ese aire que pasea en los vergeles,
que es dueño y huésped de los alhelíes,
que es comedido carruaje de los mirlos,
y es cordel invisible de los colibríes.
Ese aire que entra en el pulmón de los carrizos
y hace silbar al río en la cañada;
que se interna en la armonía de mi flauta,
para elevar juntos nuestro himno andino.
Quiero ese aire que no tenga cuitas,
que no tenga el nombre ni la edad de mis años.
Ese aire que me ayude a romper las cadenas,
ese aire que me impulse a gritar que soy libre.
Coca, 13 de agosto del 2014
AUTOR: DARÍO ALVAREZ
PAÍS: ECUADOR
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