licprof
Poeta fiel al portal
y cada vez que escucho determinados nocturnos suyos en medio de la tarde
o de la noche
me acuerdo de aquella casa infinita
compuesta de una pileta enorme
en la que solìa zambullirme
los dìas de calor infernal
como el de hoy, justamente
tambièn recuerdo que habìa un perro lanudo y dormilòn
y obviamente mi novia de aquel entonces: milena
a quien amaba profundamente
por eso escuchàbamos a chopin
tiernamente abrazados
mientras el perro lanudo y dormilòn
aullaba a la luna llena
como si no fuera un perro sino màs bien
un lobo estepario
a quien sacàbamos a pasear por las tardes al parque màs cercano
por mandato del propietario de la dicha mansiòn
esto no es todo, claro: tambièn solìamos hacer
con pasmosa frecuencia
el amor
en los sitios màs recònditos u ocultos
de la vivienda en cuestiòn
no puedo recordar demasiado aquellos hechos de mi juventud
porque no me puedo contener y tienden a piantarse 1 2 3 lagrimones...
no importa: nosotros cuidàbamos durante el verano aquella casa embrujada
y a cambio ella usaba las ropas interiores y exteriores de la ama de casa o esposa la madre
ropas sexis
y nos entregàbamos a los juegos sexuales màs lascivos y abstractos
mientras el perro dormìa
porque mientras no dormìa èl vigilante y astuto
parecìa controlarnos concienzudamente: nosotros vigilàbamos la casa
y èl a nosotros
silenciosamente
a cambio, le dàbamos de comer
bailàbamos tango
nos zambullìamos en la pileta
o hacìamos el amor
mientras escuchàbamos a
frederic chopin
sus nocturnos particularmente
con peculiar saña
eso fue hace mucho tiempo
hoy solo me queda el recuerdo
de pasadas alegrìas
o de la noche
me acuerdo de aquella casa infinita
compuesta de una pileta enorme
en la que solìa zambullirme
los dìas de calor infernal
como el de hoy, justamente
tambièn recuerdo que habìa un perro lanudo y dormilòn
y obviamente mi novia de aquel entonces: milena
a quien amaba profundamente
por eso escuchàbamos a chopin
tiernamente abrazados
mientras el perro lanudo y dormilòn
aullaba a la luna llena
como si no fuera un perro sino màs bien
un lobo estepario
a quien sacàbamos a pasear por las tardes al parque màs cercano
por mandato del propietario de la dicha mansiòn
esto no es todo, claro: tambièn solìamos hacer
con pasmosa frecuencia
el amor
en los sitios màs recònditos u ocultos
de la vivienda en cuestiòn
no puedo recordar demasiado aquellos hechos de mi juventud
porque no me puedo contener y tienden a piantarse 1 2 3 lagrimones...
no importa: nosotros cuidàbamos durante el verano aquella casa embrujada
y a cambio ella usaba las ropas interiores y exteriores de la ama de casa o esposa la madre
ropas sexis
y nos entregàbamos a los juegos sexuales màs lascivos y abstractos
mientras el perro dormìa
porque mientras no dormìa èl vigilante y astuto
parecìa controlarnos concienzudamente: nosotros vigilàbamos la casa
y èl a nosotros
silenciosamente
a cambio, le dàbamos de comer
bailàbamos tango
nos zambullìamos en la pileta
o hacìamos el amor
mientras escuchàbamos a
frederic chopin
sus nocturnos particularmente
con peculiar saña
eso fue hace mucho tiempo
hoy solo me queda el recuerdo
de pasadas alegrìas
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