Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo también fui feliz
cada mañana cuando se acercaba el sol,
cada tarde cuando era señorita la luna,
jugaba a las escondidas y era un dios
divertido, sin tristeza ni premura.
Yo también fui feliz,
¡vaya tiempos aquellos que pasaron!,
las cenizas del ayer se enfurecieron,
los kilos de alegría se marcharon
y llegaron otros que ya nunca se fueron.
Hace tanto tiempo que no recuerdo,
parecen siglos, siete vidas tal vez,
fui feliz, tuvo que ser algún momento
antes de ser simplemente otro pez.
Tanto que fue hace tanto,
mi memoria no da para recordar,
posiblemente ya no exista un canto
que relate ese instante, no se puede bailar.
Seguramente que fui feliz,
aunque no recuerdo ni siquiera el cuándo,
veo el espejo y no sé sonreír,
camino mucho y no me veo avanzando.
Yo también fui feliz.
cada mañana cuando se acercaba el sol,
cada tarde cuando era señorita la luna,
jugaba a las escondidas y era un dios
divertido, sin tristeza ni premura.
Yo también fui feliz,
¡vaya tiempos aquellos que pasaron!,
las cenizas del ayer se enfurecieron,
los kilos de alegría se marcharon
y llegaron otros que ya nunca se fueron.
Hace tanto tiempo que no recuerdo,
parecen siglos, siete vidas tal vez,
fui feliz, tuvo que ser algún momento
antes de ser simplemente otro pez.
Tanto que fue hace tanto,
mi memoria no da para recordar,
posiblemente ya no exista un canto
que relate ese instante, no se puede bailar.
Seguramente que fui feliz,
aunque no recuerdo ni siquiera el cuándo,
veo el espejo y no sé sonreír,
camino mucho y no me veo avanzando.
Yo también fui feliz.
Última edición: