Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Aprendí a querer
al que no me quiere.
Cansada ya del triste bosque seco
en mi mirar
te dediqué la pena de mi boca...
y el amor,
pecó en fallar.
Mis ojos recordaron mi ayer
y la suerte,
la suerte tan mala de un dónde
y de una ausencia de todo lo mío.
Por ello,
aprendí a querer
al que no me quiere,
al que no me ama.
Al que nada más busca
la oportunidad del cuerpo,
pero nunca entendió
que yo también
tengo alma.
al que no me quiere.
Cansada ya del triste bosque seco
en mi mirar
te dediqué la pena de mi boca...
y el amor,
pecó en fallar.
Mis ojos recordaron mi ayer
y la suerte,
la suerte tan mala de un dónde
y de una ausencia de todo lo mío.
Por ello,
aprendí a querer
al que no me quiere,
al que no me ama.
Al que nada más busca
la oportunidad del cuerpo,
pero nunca entendió
que yo también
tengo alma.