Satinadas sonrisas las de nuestro silencio,
cielo inflamado con las hilachas de la espera,
eres el terciopelo y el encaje de mis lágrimas,
la desafinada nota de mis parpados.
Te veo como el diamante en bruto de mis desvelos,
el que no puliría para descubrir su belleza,
si entre tu selva áspera y suave esta lo que anhelo,
por eso eres el rey de mis noches en vela.
Tus huellas entre madera y fuego,
son como el mar y la arena de mi playa,
y sumerjo el cuerpo de mis letras en vos,
para encontrarte timido, mi amante nocturno.
Déjame ser el ángel de tus segundos,
encontrar en las entrañas de tu tiempo, mi espacio,
enredarme con el humo de tu tabaco y llegarte,
ser la poeta de tu mundo, como nadie lo ha sido.
Ancla tu barca en la playa de mis cabellos,
cuento las estrellas que te logro divisar en los labios,
eres el hombre de mis mas ardientes sueños,
tu mirada es como una madrugada, sublime, mágica, nostálgica
Regálame en un beso de tu lento suspiro,
eres el vino predilecto que se saborea despacio,
caprichoso como la lluvia en un dia soleado,
imposible a veces como el dolor cuando estas ausente.
Soy libre ante tu alma, porque ella no tiene bordes,
mas en ella encuentro mi refugio,
la cura de mis agotadoras jornadas,
tú me amas, yo te escribo... En mis sueños y con el alma.
cielo inflamado con las hilachas de la espera,
eres el terciopelo y el encaje de mis lágrimas,
la desafinada nota de mis parpados.
Te veo como el diamante en bruto de mis desvelos,
el que no puliría para descubrir su belleza,
si entre tu selva áspera y suave esta lo que anhelo,
por eso eres el rey de mis noches en vela.
Tus huellas entre madera y fuego,
son como el mar y la arena de mi playa,
y sumerjo el cuerpo de mis letras en vos,
para encontrarte timido, mi amante nocturno.
Déjame ser el ángel de tus segundos,
encontrar en las entrañas de tu tiempo, mi espacio,
enredarme con el humo de tu tabaco y llegarte,
ser la poeta de tu mundo, como nadie lo ha sido.
Ancla tu barca en la playa de mis cabellos,
cuento las estrellas que te logro divisar en los labios,
eres el hombre de mis mas ardientes sueños,
tu mirada es como una madrugada, sublime, mágica, nostálgica
Regálame en un beso de tu lento suspiro,
eres el vino predilecto que se saborea despacio,
caprichoso como la lluvia en un dia soleado,
imposible a veces como el dolor cuando estas ausente.
Soy libre ante tu alma, porque ella no tiene bordes,
mas en ella encuentro mi refugio,
la cura de mis agotadoras jornadas,
tú me amas, yo te escribo... En mis sueños y con el alma.
::
::