Dario Caccha Grimaldo
Poeta fiel al portal
Yo te invente en una noche de dolor,
cuando todo parecía perdido,
mis lagrimas rodaban sin parar,
entonces en un cerrar de ojos
apareciste tú.
Vi tu sonrisa, tu mirada, tu rostro;
te ví y no pude evitar sonreír,
me acerque hacia tí y mis ojos se humedecieron,
te abraze fuertemente y acariciaste mi piel,
tus manos calmaban mi dolor,
tu aliento me llenaba de paz,
me hablabas sutilmente
y me deja llevar.
Me recosté en tu pecho y
por un momento olvide mi dolor,
fue tan inexplicable lo que sentí,
nos recostamos y miramos el sol ocultarse,
la tarde moría lentamente
mientras tus caricias estremecían mi ser.
En tus brazos sentía
que no habría un final,
sentía que siempre estarías
aquí junto a mí,
para aliviar mi tristeza,
para dejar de llorar,
para brillar en la oscuridad.
Yo te invente en una noche de dolor,
en una noche supe lo que es volver a vivir,
lo que es volver a sentir, a soñar.
La mañana se acerca a mi ventana, te digo adiós,
Esperaré que la oscuridad caiga lentamente,
te esperare en mis sueños,
y junto a tí volveré a sonreír,
y esta ves haré que sea para siempre,
para siempre.