Pedro Vergili
Poeta fiel al portal
Yo viví en un rancho pobre
dónde todo era sencillo
en parte piso de estucado
y en otra de ladrillos
Yo viví en un rancho pobre
y con mucha necesidad
si gas, ni agua potable
tampoco electricidad.
Tenía techo de chapas
cielo razo de tejuelas
de luz había un farol
en otras ocasiones velas.
Tenía cocina a leñas
no teníamos heladera
refrescamos en el pozo
en una bolsa de alpiyeras
A unos veintes metros
teníamos la letrina
un caminito de piedras
y de paños la cortina.
También había una galería
de columna, un palo viejo
mi padre para afeitarse
allí colgaba el espejo.
En esos días de lluvia
de tremendos chaparrones
poníamos en las goteras
tarros, ollas y fuentones
Teníamos patio de tierra
que mi madre lo barría
lo regaba a la tardecita
para que refresque decía.
Dos plantas de mandarinas
había naranjas y limones
una planta de magnolia
había gladiolos y malvones.
Dos plantas de retamas
con sus flores amarillas
y pegadita al aljibe
una planta de glicinas.
Había un horno de barro
mi viejo lo hizo con esmero
mí madre los días sábados
cocinaba el pan casero.
Allí pase mi infancia
y toda mi adolescencia
tuve poco, casi nada
y así forme mi experiencia.
Nunca pensé que la vida
podría cambiar mi cara.
y tan sólo fuese un recuerdo
aquello que me faltara.
Pedro Vergili
dónde todo era sencillo
en parte piso de estucado
y en otra de ladrillos
Yo viví en un rancho pobre
y con mucha necesidad
si gas, ni agua potable
tampoco electricidad.
Tenía techo de chapas
cielo razo de tejuelas
de luz había un farol
en otras ocasiones velas.
Tenía cocina a leñas
no teníamos heladera
refrescamos en el pozo
en una bolsa de alpiyeras
A unos veintes metros
teníamos la letrina
un caminito de piedras
y de paños la cortina.
También había una galería
de columna, un palo viejo
mi padre para afeitarse
allí colgaba el espejo.
En esos días de lluvia
de tremendos chaparrones
poníamos en las goteras
tarros, ollas y fuentones
Teníamos patio de tierra
que mi madre lo barría
lo regaba a la tardecita
para que refresque decía.
Dos plantas de mandarinas
había naranjas y limones
una planta de magnolia
había gladiolos y malvones.
Dos plantas de retamas
con sus flores amarillas
y pegadita al aljibe
una planta de glicinas.
Había un horno de barro
mi viejo lo hizo con esmero
mí madre los días sábados
cocinaba el pan casero.
Allí pase mi infancia
y toda mi adolescencia
tuve poco, casi nada
y así forme mi experiencia.
Nunca pensé que la vida
podría cambiar mi cara.
y tan sólo fuese un recuerdo
aquello que me faltara.
Pedro Vergili