JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
YO
Yo, el que ha conquistado mil amores,
el que ha luchado entre mil batallas,
tristemente ahora mi voz se calla,
porque el infame yugo del olvido
ha llegado, y como poderosa daga,
en mí se ha clavado.
Yo, el que un día vivió el amor,
el que un día amo sin descanso,
el que un día hizo versos para enamorar,
el que te tuvo entre sus brazos
y lleno de besos tu cuerpo.
Ya no existe,
y ya no existe, porque con tu cruel adiós
apagaste todas mis ilusiones
hiciste y convertiste mi ser
en algo muerto,
muerto como mueren las rosas
al terminar la primavera.
Yo,
ese que vivía feliz,
ese que canto a tu oído,
ya no existe, ya se ha ido,
y se ha ido, perdiéndose en la nada,
llevándose solamente un triste recuerdo,
el recuerdo de tu amor.
Pierdo la Batalla,
prisionero de tu olvido soy,
porque aunque he llorado
y te he implorado me liberes,
sigo siendo el tonto
y triste melancólico.
que siempre te recuerda.
Yo, el que ha conquistado mil amores,
el que ha luchado entre mil batallas,
tristemente ahora mi voz se calla,
porque el infame yugo del olvido
ha llegado, y como poderosa daga,
en mí se ha clavado.
Yo, el que un día vivió el amor,
el que un día amo sin descanso,
el que un día hizo versos para enamorar,
el que te tuvo entre sus brazos
y lleno de besos tu cuerpo.
Ya no existe,
y ya no existe, porque con tu cruel adiós
apagaste todas mis ilusiones
hiciste y convertiste mi ser
en algo muerto,
muerto como mueren las rosas
al terminar la primavera.
Yo,
ese que vivía feliz,
ese que canto a tu oído,
ya no existe, ya se ha ido,
y se ha ido, perdiéndose en la nada,
llevándose solamente un triste recuerdo,
el recuerdo de tu amor.
Pierdo la Batalla,
prisionero de tu olvido soy,
porque aunque he llorado
y te he implorado me liberes,
sigo siendo el tonto
y triste melancólico.
que siempre te recuerda.
