Berengario
Poeta recién llegado
yo
personalmente
no tengo nada que decir
dejo que los demás hablen
hablar tranquiliza hace que pase el tiempo
crea la ilusión de que algo tiene sentido
en cuanto a mí
no tengo nada que declarar
me nacieron y aquí estoy
es cierto que he transmitido la vida a otras tres personas
y no sé si tengo que pedirles disculpas por ello
a mi modo de ver no es una cuestión de culpas
sino una mera concatenación de causas
si insiste su señoría en que responda a su pregunta
le diré que el día de autos
estaba enseñando yo mi lugar de trabajo
a unos en el fondo desconocidos
un centro de enseñanza en medio del campo
a las afueras de un pueblo
a media hora de la ciudad donde resido
alabaron algunas cosas
procuraron ver los aspectos más positivos
se sorprendieron cuando les dije
que siempre que tenía tiempo libre
me iba a recorrer los campos
allí he conocido el yeso las margas y la arcilla
escuchado el cuchichío de las perdices
y visto al conejo escabullirse
he llorado del frío y del distanciamiento
allí estamos en los cerros y yo pertenezco al llano
en el monte nada salvo la nieve es duradero
tampoco es duradera la vida
como decía no tengo más que declarar
personalmente
no tengo nada que decir
dejo que los demás hablen
hablar tranquiliza hace que pase el tiempo
crea la ilusión de que algo tiene sentido
en cuanto a mí
no tengo nada que declarar
me nacieron y aquí estoy
es cierto que he transmitido la vida a otras tres personas
y no sé si tengo que pedirles disculpas por ello
a mi modo de ver no es una cuestión de culpas
sino una mera concatenación de causas
si insiste su señoría en que responda a su pregunta
le diré que el día de autos
estaba enseñando yo mi lugar de trabajo
a unos en el fondo desconocidos
un centro de enseñanza en medio del campo
a las afueras de un pueblo
a media hora de la ciudad donde resido
alabaron algunas cosas
procuraron ver los aspectos más positivos
se sorprendieron cuando les dije
que siempre que tenía tiempo libre
me iba a recorrer los campos
allí he conocido el yeso las margas y la arcilla
escuchado el cuchichío de las perdices
y visto al conejo escabullirse
he llorado del frío y del distanciamiento
allí estamos en los cerros y yo pertenezco al llano
en el monte nada salvo la nieve es duradero
tampoco es duradera la vida
como decía no tengo más que declarar