Yuyo De Baldío

Juan Oriental

Poeta que considera el portal su segunda casa
Una angustia sosegada, pero honda y constante
por cosas perdidas, recorre las callejas de mi pecho
donde en un vericueto de sus mil pasadizos, la cordura
me tiene encañonado el corazón para que, mudo,
no reclame a gritos su encendido ayer.

Sin embargo, menos sincero que mi espejo,
hoy me paro en mi obstinada irrealidad
ante grises personas otrora ‘imperecederas’ como yo,
que dejé para volver a reencontrar de tanto en tanto
y deslumbrarlas, siempre quimérico conquistador,
mitad verdad mi afán.

Es que definitivamente regresé a mi pueblo.
¡Aquí estoy, barrio! ¡Amigos, aquí estoy!
Me dicen que el flaco Viterbo Villarino, con una soga
y una rama de eucalipto, y después el “Negro” Palermo,
con una bala, le dieron un rotundo esquinazo a la vejez.

Al pie de su hazaña, diminuto, callo.
Y por aquel amor ni me atrevo a preguntar.
Me ciño la nostalgia inútil, procuro su garra mano mansa
en mi poca fe y, fuerte de ánimo como se miente un hombre,
asido a lo yermo de la oportunidad, subsisto vano,
confiado en no sé qué,
como yuyo de baldío.


.
 
Última edición:
Una angustia sosegada, pero honda y constante
por cosas perdidas, recorre las callejas de mi pecho
donde en un vericueto de sus mil pasadizos, la cordura
me tiene encañonado el corazón para que, mudo,
no reclame a gritos su encendido ayer.

Sin embargo, menos sincero que mi espejo,
hoy me paro en mi obstinada irrealidad
ante grises personas otrora ‘imperecederas’ como yo,
que dejé para volver a reencontrar de tanto en tanto
y deslumbrarlas, siempre quimérico conquistador,
mitad verdad mi afán.

Pero hoy, definitivamente regresé a mi pueblo.
¡Aquí estoy, barrio! ¡Amigos, aquí estoy!
Me dicen que el flaco Viterbo Villarino, con una soga
y una rama de eucalipto, y después el “Negro” Palermo,
con una bala, le dieron un rotundo esquinazo a la vejez.

Al pie de su hazaña, diminuto, callo.
Y por aquel amor ni me atrevo a preguntar.
Me ciño la nostalgia inútil, procuro su garra mano mansa
en mi pecho y, fuerte de ánimo como se miente un hombre,
asido a lo yermo subsisto vano, confiado en no sé qué,
como yuyo de baldío.


.

Muy triste y muy bello, hermosa narración en verso, evocando a los viejos amigos y los viejos amores. Encantada de leerlo. Besos.
 
Juan....
Conforme iba leyendo, la historia iba siendo más y más intensa, las ultimas partes me sumieron en profunda reflexión, creo que los pasos que los años toman en la vejez son decisivos no hay vuelta atrás... Un yuyo baldío tal vez seamos al final, ese que nadie sabe ¿por qué esta allí?pero existe.
Un fuerte abrazo amigo y gracias por este momento de irremediable poesía.
 
Juan....
Conforme iba leyendo, la historia iba siendo más y más intensa, las ultimas partes me sumieron en profunda reflexión, creo que los pasos que los años toman en la vejez son decisivos no hay vuelta atrás... Un yuyo baldío tal vez seamos al final, ese que nadie sabe ¿por qué esta allí?pero existe.
Un fuerte abrazo amigo y gracias por este momento de irremediable poesía.
Mil gracias, Luis, por tu atención y comentario. Fuerte abrazo.
 
POEMA RECOMENDADO
MUNDOPOESIA.COM

images



CON TODO EL CARIÑO DE MUNDOPOESIA.COM
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba