Caminaba zalamera,
llena de injundia,
llena de sentimientos,
sentía en su alma tormentos
que le aprisionaban sonrisas.
Cargada de torturas
notaba las miradas
morbosas y desafiantes
a ella nunca le intereso eso,
al contrario continuaba
elegante. Sólo ella sabía
lo que por dentro la oprimía
llena de injundia,
llena de sentimientos,
sentía en su alma tormentos
que le aprisionaban sonrisas.
Cargada de torturas
notaba las miradas
morbosas y desafiantes
a ella nunca le intereso eso,
al contrario continuaba
elegante. Sólo ella sabía
lo que por dentro la oprimía