Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre hablando de allá,
siempre añorando.
Parece que aquí la vida,
es pa’ ir durando.
Siempre hablando de allá,
siempre añorando.
Y aquellos bailes
y aquella plaza
y los domingos, enamorando.
Siempre hablando de allá,
siempre añorando
las alboradas
con los amigos
de vuelta al barrio.
Y aquellas uvas y los duraznos,
siempre maduros
(siempre robados).
Siempre hablando de allá,
siempre añorando
aquel camino
rumbo a los sueños
meta chancleta;
pobres botines, pa’ no gastarlos.
Y aquella novia y aquella luna
y aquel verano.
Y aquella lágrima
al desgajarnos.
Siempre hablando de allá,
siempre añorando.
Parece que aquí la vida,
es pa’ ir durando.
Siempre hablando de allá...
¡Siempre añorando!
siempre añorando.
Parece que aquí la vida,
es pa’ ir durando.
Siempre hablando de allá,
siempre añorando.
Y aquellos bailes
y aquella plaza
y los domingos, enamorando.
Siempre hablando de allá,
siempre añorando
las alboradas
con los amigos
de vuelta al barrio.
Y aquellas uvas y los duraznos,
siempre maduros
(siempre robados).
Siempre hablando de allá,
siempre añorando
aquel camino
rumbo a los sueños
meta chancleta;
pobres botines, pa’ no gastarlos.
Y aquella novia y aquella luna
y aquel verano.
Y aquella lágrima
al desgajarnos.
Siempre hablando de allá,
siempre añorando.
Parece que aquí la vida,
es pa’ ir durando.
Siempre hablando de allá...
¡Siempre añorando!
Última edición: