José rubiel Amaya Amaya
Poeta asiduo al portal
Que mágicas sinfonías
se disfrutan en zananda,
con variadas compañías
como la del oso panda.
Sale a saludar un ganso,
abre las alas y danza
enseguida un perro manso
quiere le rasquen la panza.
Hay patos y pececillos,
higuanas y lagartijas,
gorriones pechiamarillos
y de los pavos las hijas.
Se escucha a Roberto cantar,
es un loro burletón,
y el dueño que lo hace hablar
se esta volviendo gritón.
Todo parece una fiesta,
o, película de animales
que a cualquiera descresta
en medio de esos guaduales.
Los moradores ofrecen
a personas y animales,
los frutos que allí se cuecen
con las diferentes sales.
No todo es color de rosa,
no falta el mosco en la leche,
el mosquito cuando acosa,
le dice al otro aproveche.
se disfrutan en zananda,
con variadas compañías
como la del oso panda.
Sale a saludar un ganso,
abre las alas y danza
enseguida un perro manso
quiere le rasquen la panza.
Hay patos y pececillos,
higuanas y lagartijas,
gorriones pechiamarillos
y de los pavos las hijas.
Se escucha a Roberto cantar,
es un loro burletón,
y el dueño que lo hace hablar
se esta volviendo gritón.
Todo parece una fiesta,
o, película de animales
que a cualquiera descresta
en medio de esos guaduales.
Los moradores ofrecen
a personas y animales,
los frutos que allí se cuecen
con las diferentes sales.
No todo es color de rosa,
no falta el mosco en la leche,
el mosquito cuando acosa,
le dice al otro aproveche.