[FONT="]ZANCUDO
[FONT="]
[FONT="]Al caer la noche,
[FONT="]Entre zumbidos graves y agudos,
[FONT="]Los zancudos van afilando
[FONT="]Sus agujas.
[FONT="]Desde las entrañas del bosque oscuro,
[FONT="]En cantidades bulliciosas,
[FONT="]Van llegando (muy ávidos) los dípteros
[FONT="]Hasta el más resistente, el más fino
[FONT="]Mosquitero es vulnerable
[FONT="]A sus agujas, a su ambición.
[FONT="]Perfectamente hechas sus trompas
[FONT="]Para inyectar y succionar la sangre:
[FONT="]Del animal o de los humanos
[FONT="]O de las aves;
[FONT="]Ningún ser provisto de sangre se le escapa.
[FONT="]Multitud de alas;
[FONT="]Ronroneos recurrentes.
[FONT="]A la luz de una vela, la veo picando
[FONT="]Exactamente en mi antebrazo descubierto
[FONT="]Su larguirucho cuerpo
[FONT="]Y abdomen flácido,
[FONT="]Ahora se ensancha como un globo rojo
[FONT="]Llenándose de la sangre.
[FONT="]Ya esta rollizo; ya es su sangre mi sangre al rato.
[FONT="]Dicen las lenguas de los enfermeros
[FONT="]Que estos insectos son en su mayoría
[FONT="]Los portadores de las malarias;
[FONT="]Pero en esta ocasión,
[FONT="]Más que mi temor a infectarme,
[FONT="]Pudo mi compasión
[FONT="]Para con la necesidad del zancudo.
[FONT="]Es el zancudo permitido,
[FONT="]Aquel que mañana se irá a procrear
[FONT="]Al borde de los charcos de la tierra húmeda
[FONT="]De la selva.
[FONT="]Un zancudo y otro zancudo, y más zancudos.
[FONT="]No más picaduras consentidas
[FONT="]Y me envuelvo en mi mosquitero;
[FONT="]Ya más tarde,
[FONT="]A la luz de la linterna,
[FONT="]Numerosos dípteros van aguijoneando al vacío
[FONT="]Por entre las rendijas de la envoltura:
[FONT="]Que la noche se apiade de mí;
[FONT="]Y que los santos oscuros me protejan.
[FONT="]
[FONT="]Al caer la noche,
[FONT="]Entre zumbidos graves y agudos,
[FONT="]Los zancudos van afilando
[FONT="]Sus agujas.
[FONT="]Desde las entrañas del bosque oscuro,
[FONT="]En cantidades bulliciosas,
[FONT="]Van llegando (muy ávidos) los dípteros
[FONT="]Hasta el más resistente, el más fino
[FONT="]Mosquitero es vulnerable
[FONT="]A sus agujas, a su ambición.
[FONT="]Perfectamente hechas sus trompas
[FONT="]Para inyectar y succionar la sangre:
[FONT="]Del animal o de los humanos
[FONT="]O de las aves;
[FONT="]Ningún ser provisto de sangre se le escapa.
[FONT="]Multitud de alas;
[FONT="]Ronroneos recurrentes.
[FONT="]A la luz de una vela, la veo picando
[FONT="]Exactamente en mi antebrazo descubierto
[FONT="]Su larguirucho cuerpo
[FONT="]Y abdomen flácido,
[FONT="]Ahora se ensancha como un globo rojo
[FONT="]Llenándose de la sangre.
[FONT="]Ya esta rollizo; ya es su sangre mi sangre al rato.
[FONT="]Dicen las lenguas de los enfermeros
[FONT="]Que estos insectos son en su mayoría
[FONT="]Los portadores de las malarias;
[FONT="]Pero en esta ocasión,
[FONT="]Más que mi temor a infectarme,
[FONT="]Pudo mi compasión
[FONT="]Para con la necesidad del zancudo.
[FONT="]Es el zancudo permitido,
[FONT="]Aquel que mañana se irá a procrear
[FONT="]Al borde de los charcos de la tierra húmeda
[FONT="]De la selva.
[FONT="]Un zancudo y otro zancudo, y más zancudos.
[FONT="]No más picaduras consentidas
[FONT="]Y me envuelvo en mi mosquitero;
[FONT="]Ya más tarde,
[FONT="]A la luz de la linterna,
[FONT="]Numerosos dípteros van aguijoneando al vacío
[FONT="]Por entre las rendijas de la envoltura:
[FONT="]Que la noche se apiade de mí;
[FONT="]Y que los santos oscuros me protejan.