EPICTETO
Poeta adicto al portal
De tanto en tanto el llanto se nos cuela,
dejando en una lágrima la vida.
Detrás va culminando su partida,
cual obra semejante a la zarzuela.
El hombre viaja libre cuando vuela,
y corre tras los cantos de llovida.
No falte en este mundo quien lo cuida,
al pobre enamorado en espejuela.
Sus ojos dicen más en melodía,
sus labios callan altos sustanciales.
Perdidos ellos van en escenario.
Se cruzan sin mirarse día a día,
rechazan a sus voces de esponsales.
Que sirven de camino al mercenario.
dejando en una lágrima la vida.
Detrás va culminando su partida,
cual obra semejante a la zarzuela.
El hombre viaja libre cuando vuela,
y corre tras los cantos de llovida.
No falte en este mundo quien lo cuida,
al pobre enamorado en espejuela.
Sus ojos dicen más en melodía,
sus labios callan altos sustanciales.
Perdidos ellos van en escenario.
Se cruzan sin mirarse día a día,
rechazan a sus voces de esponsales.
Que sirven de camino al mercenario.