BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esquivo los vehículos
nacen de mis hombros
impulsos sostenidos
donde reina el espíritu
definitivamente ambicioso
donde la cordura sitúa
sus esqueletos mansos
sus barrocos estremecimientos
donde esculpo la palabra
con cabellos desplazados
con raíces depauperadas
transito con emergencias
disimuladas, con órdenes
apocalípticas, con monasterios
infames que deploro
todos esos vestigios de oficinas
esos atuendos depósitos del hambre,
en mi cabeza la superior náusea
el ámbito indómito, todo lo que
recrea sucesiones de partículas,
apetito destructivo. Mi alma
opera sus lenguajes, ensimismada
en cantar o entretejer perímetros
hasta que la lengua obedece
calmadamente, con languidez
de proverbio.
®
nacen de mis hombros
impulsos sostenidos
donde reina el espíritu
definitivamente ambicioso
donde la cordura sitúa
sus esqueletos mansos
sus barrocos estremecimientos
donde esculpo la palabra
con cabellos desplazados
con raíces depauperadas
transito con emergencias
disimuladas, con órdenes
apocalípticas, con monasterios
infames que deploro
todos esos vestigios de oficinas
esos atuendos depósitos del hambre,
en mi cabeza la superior náusea
el ámbito indómito, todo lo que
recrea sucesiones de partículas,
apetito destructivo. Mi alma
opera sus lenguajes, ensimismada
en cantar o entretejer perímetros
hasta que la lengua obedece
calmadamente, con languidez
de proverbio.
®