camicho
Poeta asiduo al portal
Zumban alas de moscas
retumbando sus ecos
en oasis de conciencias
en insomne madrugada.
Faroles apolillados atenúan
desvelados e intermitentes
al gotear suspensivas las cuadras
bajo marchita llovizna.
Filamentos de nicotina exhalada
enhebran cabizbajas nociones
estrechadas en el regazo
de un ánima que erosiona.
Charcos reflejan en sus espejos
la actitud sombría instantes previos
a ser alterados por una pisada
o por humo ahogado de una colilla.
Rúbrica del nombre al que responde
resigna su existencia aferrada a la orilla
instante que suicidas páginas
desangran su tinta.
Retahíla las emociones que escurren
por la gravedad hacia la alcantarilla
diluyéndose en aquella
que color le da al rubor.
Ahogados los recuerdos,
tendido en húmedas veredas,
se alejan del estío flameante
de la ya extinta lumbre de su vela.
retumbando sus ecos
en oasis de conciencias
en insomne madrugada.
Faroles apolillados atenúan
desvelados e intermitentes
al gotear suspensivas las cuadras
bajo marchita llovizna.
Filamentos de nicotina exhalada
enhebran cabizbajas nociones
estrechadas en el regazo
de un ánima que erosiona.
Charcos reflejan en sus espejos
la actitud sombría instantes previos
a ser alterados por una pisada
o por humo ahogado de una colilla.
Rúbrica del nombre al que responde
resigna su existencia aferrada a la orilla
instante que suicidas páginas
desangran su tinta.
Retahíla las emociones que escurren
por la gravedad hacia la alcantarilla
diluyéndose en aquella
que color le da al rubor.
Ahogados los recuerdos,
tendido en húmedas veredas,
se alejan del estío flameante
de la ya extinta lumbre de su vela.