José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Por la carretera pasan muchos coches.
Arriba. Abajo.
Pasan coches.
Pisan el asfalto con sus ruedas.
y si pasas andando.
Zuuuuuuuuuuuuuuum Zuuuuuuuuuuuuuuum
Pasan los coches a tu lado,
de blanco,
de negro,
de colores varios.
El timbre era negro,
el de aquella casa.
La casa blanca.
Quique, el niño,
tocó el timbre gastando una broma
en la lánguida tarde
y salió corriendo.
Zuuuuuuuuuuuuuuum Zuuuuuuuuuuuuuuum
La caja era blanca.
El pueblo de luto
y pequeño el intervalo
entre las dos fechas
que en la fría lápida
estaban expuestas
Arriba. Abajo.
Pasan coches.
Pisan el asfalto con sus ruedas.
y si pasas andando.
Zuuuuuuuuuuuuuuum Zuuuuuuuuuuuuuuum
Pasan los coches a tu lado,
de blanco,
de negro,
de colores varios.
El timbre era negro,
el de aquella casa.
La casa blanca.
Quique, el niño,
tocó el timbre gastando una broma
en la lánguida tarde
y salió corriendo.
Zuuuuuuuuuuuuuuum Zuuuuuuuuuuuuuuum
La caja era blanca.
El pueblo de luto
y pequeño el intervalo
entre las dos fechas
que en la fría lápida
estaban expuestas
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