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Recuerdo el día que nos encontramos,
cuando nos vimos cerca de la fuente,
que al ya mirarnos trémulos, de frente,
yo presentí que nos enamoramos.
Y entonces, luego que nos abrazamos,
sentí el amor girando en el ambiente,
al darme de tu boca tan ferviente,
aquel ardor con el que nos besamos…
Al...
En el marco oscuro de este día lluvioso,
contemplo la ciudad desde los ventanales:
vuelan paraguas rotas… el viento es tormentoso;
¡son signos que vivimos en tiempos otoñales!
Es todo soledad y hay frío en esta estancia,
la soledad y el frio perturban los sentidos,
halos de pesadumbre recorren...
Llegaste relativamente tarde,
como llegara el sol al occidente...,
y aunque fingiste ser indiferente,
mi corazón jamás creyó tu alarde.
Llegaste como tierna mariposa,
cuando llega a una flor ya marchitada,
y aún llegando así, de madrugada,
mi alma pudo sentirse victoriosa.
Mi amor supuse yo...
Al besar tus labios carmesí…
Algo, cuando te vi llegar sentí,
que enseguida tomó mi corazón,
y luego al conocernos percibí,
como de amor nacía la ilusión...
Luego, al besar tus labios carmesí,
sentí vibrar mi ser con tu pasión,
al percibir tu ardor y frenesí,
penetrando su grata sensación…
Y...
Siempre que paso...
Siempre que paso cerca de tu vera,
mi alma disfruta trémula el momento,
y al corazón el mismo sentimiento,
ligero su latir se lo acelera.
Siempre mi corazón alegre espera,
sentir de su latir el incremento,
pues lo deja felizmente contento,
aquel momento que lo desespera.
Y...
Siempre que paso...
Siempre que paso cerca de tu vera,
mi alma disfruta trémula el momento,
y al corazón el mismo sentimiento,
ligero su latir se lo acelera.
Siempre mi corazón alegre espera,
sentir de su latir el incremento,
pues lo deja felizmente contento,
aquel momento que lo desespera.
Y...
Ahora que regreso a tu ventana...,
quiero hablarte de amor tal cual antaño;
porque no te imaginas todo el daño
que produce, sentirte tan lejana.
Bajo la luna que la noche emana,
de claridad recibo ahora un baño;
frente a ella te diré lo que te extraño,
y que el deshielo corazones sana.
Asómate...
Ahora que regreso a tu ventana...,
quiero hablarte de amor tal cual antaño;
porque no te imaginas todo el daño
que produce, sentirte tan lejana.
Bajo la luna que la noche emana,
de claridad recibo ahora un baño;
frente a ella te diré lo que te extraño,
y que el deshielo corazones sana.
Asómate...
Ahora que regreso a tu ventana...,
quiero hablarte de amor tal cual antaño;
porque no te imaginas todo el daño
que produce, sentirte tan lejana.
Bajo la luna que la noche emana,
de claridad recibo ahora un baño;
frente a ella te diré lo que te extraño,
y que el deshielo corazones sana.
Asómate...
Pensando en ella…
Mi corazón sintió melancolía,
cuando anoche pensando estaba en ella,
sabiéndola lejana cual estrella
que brilla leve, allá…, en la lejanía…
Y mi alma, que convive en armonía,
y es como el corazón, tan noble y bella,
también sintió lo mismo por aquella
mujer que tanto pienso...
Escuchando del viento que soplaba,
el sonoro lamento que traía;
un corazón que por amor latía,
junto al viento también se lamentaba.
Y como el viento fuerte que volaba,
también un halo de melancolía,
en la mañana que soplaba fría,
en aquel corazón se remontaba…
Y escuchando sonar la letanía...
Cómo no amarte siempre, mi querer,
mientras se escucha de la noche el canto…,
y es que amarte será supremo encanto,
en quietas noches, hasta amanecer…
Cómo no amarte plena de placer,
con el fervor que siempre siento tanto,
cuando debajo de la noche el manto,
me calienta tu cuerpo de mujer…...
Cuando te conocí; ¡que dulce encanto!
Las pupilas de amor se iluminaron,
y nuestros corazones entonaron,
con sus latidos, armonioso canto…
Y nuestras almas trémulas, un tanto,
así, secretamente se enlazaron,
y de pasión henchidas se abrasaron,
del ardor que surgió en el entretanto…
Entonces...