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Resignado estoy a mi suerte
Resignado de haberte perdido,
Resignado ante la muerte,
De la esposa, un ser querido.
Hoy algo lo he superado,
La ausencia del ser querido,
La ausencia del ser amado,
Hoy ya, no estoy tan herido.
El tiempo trajo la cura,
El tiempo que no perdona,
Hoy miro...
Dejaste sembrado en mí,
un oasis temporario,
cuando invadiste mi alma
cual la mar, a inmensa playa.
Luego te fuiste alejando,
como, una marea baja,
que va dejando al fin ver,
lo que cubrían sus aguas.
Tan efímero el embrujo,
como en los cuentos de hadas,
o las espumas del mar,
por las olas...
Déjame tranquilo,
platicar contigo
ya no quiero.
No tienes nada mío,
y nada tuyo
se quedará conmigo.
Del furtivo amor
ya nada queda.
Exhausto estoy de rogar
que me abandones.
De ti, ya nada
me sorprende.
No asoma a mi mente
algún recuerdo grato.
No me queda un ápice
de fuerza para amarte...
Déjame sentir…
el silencio de la soledad,
y reafirmar en la espera
que nuestro amor se salvará.
Déjame sentir…
el abrazo de los recuerdos,
la ensoñación que me trae
tus fragancias, tus acentos.
Y retomar el camino,
de regreso hacia tu pecho,
con las fuerzas renovadas,
como un corcel...
Gracias maestro Paco: Por tu visita y apreciaciones, eso trato de volar imaginándome esa situación tan dura de aquellos que lavan ese metal tan perseguido como ellos.
Copos grices de forma algodonada,
y debajo del fuego que calcina,
una lava que dejó arrasada,
la montaña horas antes blanquecina.
El crugir de dientes y el espanto,
por aquella muchedumbre atrapada,
todos con la mirada horrorizada,
y los ojos cubiertos por el llanto.
Inutil la carrera...
Haciendo aquí un recuento
por ésta, la vida mía,
retrocedo y encuentro,
la ausencia que porfia.
Los padres y los hermanos,
la esposa, hasta mis hijos,
ya partieron en las manos
de Cristo que és el hijo.
Y me he quedado sólo,
sólo con éstos recuerdos,
recuerdos ya, inborrables,
que me hacen...
Esta fiebre dorada del oro,
que persiste, insiste y no desiste,
lleva consigo en una forma triste
por su afán el más grande tesoro.
Es la vida que pierde el más humilde
y se queda en la tierra sepultada,
este atacado en forma desalmada
apesar que no conoce una tilde.
En torno a esta fiebre la...
Paco: Cierto, yo estuve de visita a un familiar, pero que cosa tan horrible, para entrar tremendo lío, y para salir es peor aún. Mira pues, lo que se me ocurrió escribir. Gracias por la visita. Un abrazo.