Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Al final de la vereda,
tras el último recodo,
me sentaré a aguardarte.
Con la navaja pequeña,
en el cayado tallaré a mi modo
los rasgos de tu semblante.
Sobre el musgo escribiré tu nombre
y...
No sé en qué instante dejó de ser palabra
tu nombre… y se volvió un sitio en mi piel,
un lugar donde vuelvo sin saber por qué,
como quien se pierde y ya no se salva.
Lo digo en silencio… y algo...
Ya no me basta el asombro de la mirada distante,
ni el dibujo en el aire que rodea tu figura,
mi mano reclama su derecho de errante
sobre el relieve vivo de tu arquitectura.
El roce comienza...
II. Conflicto
Se instala sin ruido, pero pesa,
como un cielo cubierto que no rompe;
y en su sombra el latido se descompone
y la vida se vuelve más espesa.
No hay huida posible ni consuelo
que...
Llega sin aviso, como una sombra
que se posa despacio en la mirada;
no reclama su entrada ni es llamada,
pero todo, en su paso, se desombra.
No es llanto, no es herida que desgarra,
es un peso...
Gracias poco a poco iré poniendo las distintas emociones espero os guste y disfrutes aplicando la enseñanza, así es como jo las estoy gestionando saludos
Llega sin ruido… y, sin embargo, llena
los espacios que antes eran voz;
no es ausencia de otros, es atroz
presencia que en sí misma se encadena.
Se posa en lo cotidiano, inadvertida,
en el gesto...
II. Conflicto
Se extiende sin ruido, sin aviso,
como un cuarto que queda sin presencia;
y en su forma se apaga la evidencia
de que el mundo responde a lo preciso.
No es grito, no es herida ni...
La poesía no se lee… se deshace
lentamente en la boca del silencio,
como un fruto que guarda en su presencia
la verdad que el instante no nos dice.
No basta con rozarla con los ojos,
ni dejar que...
Anudo mi cinturón cada mañana
como quien ata el tiempo a su cintura,
y salgo a caminar sobre la duda
sabiendo que no hay fin… ni hay llegada.
Fui blanco en la inocencia de mis pasos,
amarillo en...
Apreciado y bienvenido poeta, este poema condensa todo el amor que viviste junto a tu esposa y la sombra de ese amor es lo qué hace que surjan de tu corazón está belleza de versos que condensan la...
Esa eternidad que transitamos,
cuando nuestros cuerpos se demoran,
incendiados por la llama del deseo,
implorando que no terminen las horas.
Embriagados de pasión descontrolada
advierten que el...
Me gustan esos cantos
que me ondulan el viento cual las olas,
arrullos de un amor con sus encantos.
Se prenden las farolas
y hacen brillar los charcos de la calle;
el viento ahora zumba en...
Seré el temblor que al viento se confiesa,
la sombra que se alumbra en su morada,
un pétalo que en vuelo se regresa
al árbol donde el tiempo no se acaba.
Seré la mariposa del instante,
que muere...
La eternidad no es meta ni camino,
ni vive en el mañana o la memoria,
no aguarda al final de nuestra historia
ni habita en el temor o desatino.
Se ofrece en cada paso cristalino,
cuando el ser se...
MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo
de nuestros Mecenas.