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Dormir en el regazo del ser amado como duerme el náufrago en la ensenada protegida de las tempestades donde lo devolvió el proceloso mar... Lirismo puro...
El año que no tuvo primavera
sentimos congelarse la esperanza.
Dejamos nuestros sueños olvidados
en un lugar que ni la mente alcanza
a ver, lejano, ni a pensar siquiera.
Lloramos desolados.
Bandadas de indefensos pajarillos,
apenas por sus plumas abrigados,
cuando el día quería descansar...
Por la puerta de mi casa
ha pasado un peregrino.
Moraleja:
no apartes de su camino
al peregrino que pasa,
que como llega se aleja,
en busca de su destino.
Cada vez que te siento suspirar
te daría el aliento de mi pecho.
Vendaría gustoso tus heridas
con jirones de piel de mi maltrecho
sayal sutil de “hijo de la mar”.
Llenaría gustoso nuestras vidas
de antorchas encendidas
en lejanas estrellas.
De las rosas más bellas
te haría una corona sin...
Recuerda repartir cada mañana
los frutos que te brinda día a día
el huerto de las cosas importantes.
Que no se quede un beso entre tus labios,
ni un gesto de cariño en tu semblante
para quien anda junto a ti por el sendero
incierto de la vida zizagueante.
Quizá tras un recodo del camino...