Me gustan tus ojos de música congelada, lentos como la tristeza al otro lado de las botellas me gustan tus ojos de cenicero y sagrario donde se acantilan palomas de preguntas que no vuelven de los…
En las tardes tristes tu cara segrega una paz infinita Basta esta sola vez de tu rostro para amar tu gesto de nostalgia. No puedo jurarte un recuerdo para siempre. Pero si olvido cómo y cuándo, a…
Voy a buscarte donde puedo mirarte varias veces en el mismo instante Donde puedo contemplarte horas sin que tu momento se inquiete en la corriente de esas horas y me estucho en mis recuerdos e ignoro…
Me gusta morder las vísceras de tu alma por tus ojos de uva o charco sobre el barro porque son túneles que dan a un templo oscuro con sabor de silencio y ruido de sombras. Yo me siento al eco hondo…
Un día voy a gritar sobre tus ojos, y clavaré la antorcha de mi voz sobre tu alma Callaré tu sólo silencio rectilíneo y amordazaré las sombras con la eterna mañana. JORGE LEMOINE Y…
Al borde de tu arena revolotean los molinos de las olas como alas o ecos de corazón Las gaviotas del beso triscan la espuma Ah! las caricias como alas en descanso o barcos dormidos Hacia las piedras…
Busco la poesía ansiosamente hachando rostros con desenfreno de molino roto. Muerdo la palabra hasta hacer sangrar su cosa y la mañana me entra por la boca y se vuelve tarde agonizada en el sótano…
Los gritos del silencio remansan aullándome esta noche mis ojos abejas de los tuyos han perdido tus jardines Tengo el alma llena de miel con tu sabor. Mi alma se ensancha y se vuelca por el silencio…
Tú no sabes cómo sólo tengo la luz * De tu noche sólo tengo lo que escribo. * Lloré que todo lo veía con hache. JORGE LEMOINE Y…
Cuando hay bocas eternos diapasones de silencio que nos callan, (porque una vez nos dijeron) cuando hay labios con los vientres del beso secos. , porque siempre en las bocas chorrea un beso y hay…
La noche rompe contra los muros de tu carne con fragor y ritmo de molino roto y obcecación de ariete en la hora ciega y latido de pájaro en la estrella que tiembla La noche te embiste como un toro…
Para pensar en ti, clausuro una a una las palabras viejas inauguro algún silencio sobre las cosas nuevas y acomodo los nombres, Tú tienes el pelo como infinitas guitarras relajadas como lacios y…
y se están ahogando de cielo y el cíclope del sol no les sirva de isla ¿Cómo llover hacia ellas y decirles que no sé qué quieren? y el viento es un galeote eterno es un buey y los barcos de música…
Si estuviera untando tu boca vendrían a mullirse los himnos en la mía mientras deletreara cada hebra de tu pelo distraídamente y recorrieran mis concavidades las esquirlas del escalofrío como una…
Cuántas cosas dejo yo para alcanzarte, cuánto hay que pierdo yo para ganarte; yo gané perder lo que pierdo al tomarte. Cuántas cosas tuve, muchas, que no tengo, cuántas que por ti día a día pierdo.…
A la hora de recordarte, acomodo las mejores cosas sobre tu nombre, para poder pensarte. Alguna vez no fuiste muy hermosa, pero te agregué tu propia belleza, ya la había aprendido de ti, ¿qué…
Así eras tú, te bebías la mañana de las plazas corriendo descalza como una golondrina de oro. Tenías una lámpara clavada en las entrañas, Y la turbia suavidad de los tibios duraznos a la siesta Eras…
Como un reloj de arena la guitarra gutural de tu corazón empuñado en los tallos de tu sangre rema JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT…
Soñé que me forraba un abrazo y me desperté enmangando las fauces de mi soledad JORGE LEMOINE Y BOSSHARDT…
Un relámpago de hiedra Mi alma ha concluido Fajado el corazón de un puño de angustia Arranco de ti una paloma que parpadea y tirita que agoniza y sangra de savia, desesperada de ecos en sus alas, de…