1. Invitado, ven y descarga gratuitamente el cuarto número de nuestra revista literaria digital "Eco y Latido"

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  1. ALGUIEN, UNA VEZ... (once de enero)

    Alguien, una vez, me dijo que vivir mata
    y le creí a pies juntillas.
    Es más, me dije, ¡cuánta razón
    en tan pocas palabras,
    cuánta ironía!
    Fue otro alguien quien me comentó,
    y era otro día,
    que ya está muerto quien no vive
    ni arriesga su piel
    en esta vida.
    Otros “álguienes”, otras veces,
    me dijeron,
    pero ya no me acuerdo;
    resté importancia a las palabras,
    había tomado partido,
    estaba viviendo.
    Con el tiempo aquí sigo,
    matándome y dejando que me maten
    entre comillas,
    entre milongas.
    Hoy sólo le temo
    al final de la historia;
    y no porque se acabe
    sino por el poder de destrucción
    de la posible moratoria
    o del arma que tenga que descargar sobre mí
    el último golpe.
    A ti y a Azalea les gusta esto.
  2. MI HIJO, A GOZAR VINIMOS.

    Fue mi madre quien me dijo
    -mi hijo,
    no te debieras casar;
    gozar,
    para eso fue que, con mimos,
    vinimos.

    Desde entonces los dos fuimos,
    mi mujer y yo, sin madre;
    que la vida es un "des-madre",
    ¡mi hijo, a gozar vinimos!
    A ti y a Azalea les gusta esto.
  3. ALGUIEN ME DIJO QUE ERA MARTES

    Llevamos escribiendo tantos años
    que los bolígrafos nos salen al encuentro
    hasta en el trabajo,
    aunque el papel escasee.
    Solo con mirar surge el verso
    y si uno se acomoda al silencio,
    las manos trabajan solas;
    esto promete.
    Lo que fuimos, lo que somos,
    lo que en realidad nunca sabremos;
    la seguridad de estar de paso
    intentando no defraudar
    y, sobre todo, no defraudarnos.
    Qué más da si los caminos
    se toman por sí mismos un rodeo.
    El caso es que al caminar,
    mirando al frente, se deja atrás
    el rastro y muchos recuerdos.
    Llevamos viviendo tanto tiempo
    que se agradecen las nuevas sensaciones;
    y si hay que llorar, pues se llora,
    y si hay que reír,
    se ponen los ojos y las arrugas
    y la felicidad.
    Después...
    Se acabó la cítrica jornada.
    Guardo el boli y el capazo
    y pregunto.
    Alguien me dice que es mediodía,
    que hoy es martes.
    Y ahora no sé muy bien qué hacer.
    Pero me dirijo a la guagua de traslados,
    tomo asiento,
    y volver, volver, volver.
    A bristy y Eratalia les gusta esto.
  4. DESVELOS

    Plañían las campanas del desvelo
    con un timbre metálico de muerte
    la hora incierta, el cuerpo como inerte,
    la vigilia a sus anchas sin consuelo.

    La mente descorrió un tupido velo
    y me halló en el vacío de quererte.
    Fue el vértigo sentir pero no verte,
    la noche un mal de altura en pleno vuelo.

    Me vi como un rehén entre dos luces,
    sin rescate, ni proa, ni cubierta,
    presto de nuevo a dársela de bruces.

    La suerte, como siempre, siguió incierta
    jugándosela a cara, cuerpo y cruces
    en medio de cualquier noche desierta.
    A bristy y Eratalia les gusta esto.
  5. DOMINGO

    Un día me di cuenta de que tenía rostro
    y me dio por escuchar la nieve;
    todo un gusto y un regalo,
    ¡qué bien huele!
    Me inventé una casa a ojos vista,
    un techo a quilómetros de altura
    y una relación que cupiera
    en un mínimo espacio…uno
    nunca supo de espacios sin coberturas;
    en un metro cuadrado, ¡cuánta vida!
    Hace tiempo que mi mundo no es España,
    ni Europa, ni el mundo;
    solo es un espacio que huele a azahar
    y a romeros,
    y sabe que su espacio es mi espacio:
    un regreso, una huida, un encuentro.
    Fuera de la ley, la ley cobra sentido.
    Uno se refugia sin dejar rastro,
    aunque el viento intuya un recorrido,
    aunque deje alguna pista el aliento,
    aunque la voz derrita la escarcha
    y nos delate el silencio.
    Pero qué importa.
    Un día fue otro día.
    Hoy escucho los pájaros,
    es domingo,
    descanso.
    A bristy y Eratalia les gusta esto.
  6. CON UN BOLÍGRAFO EN LA MANO

    Si pongo una raya para empezar a escribir un poema,
    posiblemente alguien piense
    que hice un inciso;
    pero no,
    era una raya.
    Si pongo cuatro puntos suspensivos,
    suspéndeme.
    Si no guardo un espacio
    donde un espacio (me) quepa
    es que se me olvidó guardar las distancias.
    Si ves que no lo ves,
    si hueles que las comas se enraízan
    y se olvidan de su verbo,
    de su complemento,
    y predican en el desierto;
    no pasa nada.
    Todo está inventado, dicen,
    aunque lo necesario,
    lo primordial,
    lo correcto,
    lo sostenible,
    lo estipulado
    es hacerse entender
    aunque no nos entendamos ni con nosotros mismos.
    Punto, espacio, coma (paréntesis).
    Guion largo, guion corto...
    ...Pero ponme un guion
    para poder seguirte
    y llegar hasta el último punto
    aunque no sea el final
    ni definitivo.
    A DESIRE SOLE, Eratalia y MASTER LY 22 les gusta esto.
  7. HOY

    De la primera
    a la postrer naranja
    todo es jornal.

    Baja la niebla
    al campo de naranjos;
    me voy al bar.

    Por la ventana
    miro la perspectiva,
    ¿seremos humo?

    Estos bancales
    nos muestran su grandeza,
    yo diminuto.

    Y ahora llueve;
    un día regalado,
    todos contentos.

    Me vuelvo a casa
    con el día cumplido,
    ni más ni menos.
    A Capasa le gusta esto.
  8. VARIACIONES DE INVIERNO Y ESCARCHAS

    Por la mañana
    a la espera del sol
    brilla la escarcha.

    Brilla la escarcha
    a la espera del sol,
    hielo en las hojas.

    Hielo en las hojas,
    destellos en espera,
    la madrugada.

    De madrugada
    mirando al sol naciente
    brilla la escarcha.
    A Capasa le gusta esto.
  9. ENCUENTRO
    Para quererte y que me quieras me centro,
    me reconcentro,
    y el centro busco de tu ombligo
    y de mi tacto.
    Me tocas, te toco,
    nos tocamos el alma en el empeño
    para el resto de los días empeñados.
    A pepesori y Anamer les gusta esto.
  10. MATEMÁTICAS
    Me dijiste que el amor eran puras matemáticas:
    sumas, restas, divisiones
    y un múltiplo del infinito.
    Te dije que yo era química
    y en lo físico un teorema
    a la espera de su resolución.
    Después sacamos cuentas,
    urdimos teorías y nos convertimos
    en axiomas de tiempo y tiza;
    cada cual con sus principios y sus proposiciones,
    al fin y al cabo indemostrables.
    A Capasa, Eratalia y Bernardo de Valbuena les gusta esto.
  11. CORRESPONDENCIA

    Musícame el tiempo,
    róbame el espanto,
    canta y báilame los gestos
    con el compás que prefieras.
    Yo utilizo cinco dedos
    para contarme las sílabas
    que me encuentro.
    Trae una estrofa rota
    para adosarle un contratiempo.
    ¿Qué es el tiempo? ¿Quiénes somos
    ante un empañado espejo?
    No hay metro, no hay consonancia…
    con asonancias llego
    a la puerta de mi patio;
    si es el tuyo, me alegro.
    Las letras, la musicalidad,
    este ir y venir eterno;
    romper los moldes,
    amoldarse de nuevo.
    Posiblemente esto sea simplemente
    un contagio de versos.
    Cuéntame, si te apetece,
    un presente o tres recuerdos.
    Yo, por mi parte, suelo recordar los olvidos
    solo cuando me pongo o me centro.
    Pero no importa;
    en la memoria nos seguimos viendo.
    Un saludo, entre líneas,
    y hasta luego.
    A Anamer y MASTER LY 22 les gusta esto.
  12. BUENOS DÍAS

    Te levantas; no hay dolor
    que un tentempié no redima
    amoldándonos el clima,
    resucitando el color.
    Este cuerpo es el mejor
    que en suerte me haya tocado.
    Arranca, aunque apocopado,
    tiene sus más y sus menos,
    su acelerador, sus frenos,
    un nativo, un exiliado.

    Buenos días corazón,
    piernas, brazos... Hola espejo;
    cuando me acerco me alejo,
    escapada y evasión.
    A abrocharse el cinturón
    me suena la madrugada.
    Adiós mi noche soñada
    desembocada en la luz;
    me la juego a cara o cruz
    y a por la nueva jornada.


    MIEDOS A LA MEDIDA

    Los tramperos tienen miedo
    de caer en una trampa;
    los mafiosillos, del hampa;
    los toros, siempre del ruedo;
    la religión, de otro credo.
    De que los juzguen, los jueces;
    las piedras, de que tropieces
    con daños y con perjuicios
    sin oficio o beneficios
    manteniéndote en tus treces.

    Tan distintos, tan iguales,
    tan por el mundo perdidos:
    transgresores, comedidos,
    al fin y al cabo mortales.
    Objetos circunstanciales
    con miedos a la medida.
    Y, decida quien decida
    hasta que llegue el infarto,
    toros y piedras comparto
    libremente en estampida.


    SIN PECADO NI CULPA

    “Pedid y recibiréis”.
    “Dad, seréis recompensados”.
    “Expiad vuestros pecados”…
    no os mováis de donde estéis.
    Por favor, no os castiguéis
    ni permitáis que os castiguen.
    Cuando otra verdad persiguen,
    las palabras, solo son
    la misma u otra traición.
    Si quieren más investiguen.

    “El trabajo dignifica”.
    “El trabajo te hace libre”…
    y aunque el corazón desfibre
    el poder nos lo medica.
    El mundo es una canica,
    una canica que estimo.
    Y, ¿qué es el poder? Un timo
    cuando impone sus preceptos
    cual si fuéramos ineptos.
    De esta transgresión me eximo.


    ALZEIMER

    ¿Recuerdas aquel castillo
    que a mano construimos juntos,
    con almenas, contrapuntos,
    con el cincel y el martillo?
    ¿Recuerdas aquel chiquillo
    que para alcanzarte el beso,
    para dejar de ser preso,
    fue y se montó en una nube
    sin temor a lo que sube
    en un velero travieso?

    Que no recuerdas, princesa,
    que te confundió el olvido
    con lo que fue o no ha sido,
    con lo que el silencio expresa.
    Del futuro fuiste presa,
    que no recuerdas, recuerdo.
    Y aunque la lengua me muerdo,
    el pasado no lo cambio.
    Es el presente intercambio;
    si te pierdes tú, me pierdo.


    REFUGIADOS

    Dejaron casas y tierras,
    familia, patria y recuerdos;
    no crean que no están cuerdos,
    sólo huyen de las guerras.
    Cruzan fronteras y sierras
    para acabar afinados
    en campos de refugiados.
    Pasa el otoño, el invierno,
    y en Navidad sólo averno
    espera a los acampados.

    Arrecia el frío en el mundo
    del aire acondicionado;
    aire que siempre es robado
    como aliento al moribundo.
    De la tierra es oriundo
    quien sus pasos encamina
    por salir de la ruïna
    hacia una patria extranjera;
    y no hay ni ley ni bandera
    que actúe cual medicina.
    A ti, a Manuel Bast, a Desairado postrimero. y a 3 otros les gusta esto.
  13. Y cómo pasa el tiempo.
    Escribí una improvisación allá por el 2012 y, como muchas otras, seguía durmiendo en una de las muchas libretas afincadas en esta vieja casa.
    Se me ocurre publicarla hoy como agradecimiento y felicitación para los que siguen y para los que estuvieron en el foro y con los cuales algo compartimos. (Al 2020 publico la que escribí anteayer)

    A UNOS AMIGOS (2012)
    Tengo dos Luises y una amiga
    que valen más que mil escudos;
    Delamar, Libra, Marea Nueva,
    moneditas que disfruto.

    Tengo un Sol por la mañana
    que escucha mis maullidos,
    y en una reserva lejana
    a Matilde en su paraíso.

    Tengo un Carlos Artesano
    elevado a la máxima potencia,
    que piensa, luego existe,
    junto a lo que le rodea.

    Eva Braun no me preocupa
    pero cuando mi Evita se pone triste,
    me acongoja hasta los huesos
    y ella insiste que te insiste.

    Tengo un Eduardo,
    meta-Carpio del poema,
    y un Ricardo Aprendiz
    que muestra sus dilemas.

    Tengo una Nuna que ve
    con la luz de los sentidos,
    y una Nube Blanca
    camuflada entre dos cirros...
    Y una Mamen en la corte
    y un Caballo Negro
    y una Ludmila poeta
    y una Lluvia de Enero.

    Tengo un Eladio
    que me saca los colores,
    que dice hasta lo que calla
    sin vergüenza y sin pudores.

    Tengo una Nancy princesa
    que quiere vivir su vida,
    y en el norte una guerrera
    que se llama Valen_tina.

    Tengo un Pedro que canta
    con la voz de mi Chavela,
    que se escapa de sus ojos
    cuando escribe lo que piensa.

    Tenía una Aurora Azul
    que no mudó de planeta,
    sólo se cambió el nombre
    y ahora la llaman Sheyla.

    Tengo un Rafael en Llamas
    y una Alicia enamorada
    y una Rosaela en flor
    y un Alfil de color
    y un Prisionero Inocente
    que siempre se escapa indemne.

    Javier Tomás,
    sírveme otra y brindemos;
    Verito, píntame el cielo
    con tus colores nuevos.

    Tengo un Teclado, una Rosa
    y una Marina Bella
    que le canta las cuarenta al más pintado,
    ya no sé qué hacer con ella.

    Tengo, aunque nada tenga,
    y me tienen atrapado;
    perdonen si me presento
    y si alguna vez me escapo.

    ... Y tengo la poca delicadeza
    de nombrar a cuatro amigos;
    que me perdonen también mis restos,
    mañana quedamos contigo.
    A ti, a Anamer, a Gogui y a 4 otros les gusta esto.
  14. Una vez quise ser malo
    y me empeñé en el asunto…
    un auténtico fracaso.
    Después ser bueno, lo juro,
    pero tenía intereses
    pendientes desde hace mucho;
    pretendiendo equiparar
    sólo logré ser injusto.

    Ahora las cosas cambiaron,
    no finjo ni disimulo,
    cuando no soy no me encuentro
    y a quien me busca lo busco;
    quedamos y departimos,
    que más perdió el que no puso.

    El tiempo sigue contando
    sus porciones con orgullo
    (cuando pasa ni saluda,
    yo a lo mío, él a lo suyo).
    Si al cruzamos nos hablamos,
    aún me recuerda el futuro
    que me presentó una tarde
    que con los años confundo.

    Pero ya no soy de nadie,
    y a nadie le pido mucho.
    Ya no hipoteco el mañana,
    ya no me visten los lutos;
    las quimeras no me tientan,
    que el presente ya es un triunfo,
    derrocho a diestro y siniestro
    y me ahorro los disgustos.
    Soy por ser, mientras se pueda,
    y existo, que es todo un lujo.
    2010
    A Anamer, Gogui, Desairado postrimero. y 3 otros les gusta esto.
  15. MIGUEL HERNÁNDEZ

    El palomar de las cartas
    abre su imposible vuelo
    desde las trémulas mesas
    donde se apoya el recuerdo,
    la gravedad de la ausencia,
    el corazón, el silencio.
    Miguel Hernández


    El palomar de las cartas
    hoy me acerca hasta estos pliegos
    y al espacio donde vuelan
    las plumas entre los dedos
    y en el aire centellean
    antes de llegar al suelo
    y al domicilio preciso
    del hogar de nuestros sueños.
    Un trayecto que entre letras
    abre su imposible vuelo
    para llevar un presente,
    carta con la firma y sello
    del que en el centro se abre
    y la cierra con un beso.
    Besos hay que se liberan,
    besos que llegan de lejos,
    bocas que exigen su boca,
    sobres, papeles, tinteros
    y un alma que las escribe,
    un alma que quiere serlo
    desde las trémulas mesas
    al palpitar de otro pecho.
    Cartas nuevas, cartas viejas
    donde se apoya el recuerdo
    y se posan las miradas
    que nos miraron sin vernos.
    Dormitan en un cajón
    o se esconden en un hueco
    donde se mide el latido,
    donde descansan los huesos,
    la gravedad de la ausencia
    y un lejano pensamiento.
    Pasión que en amor mudó
    todo su estremecimiento
    y que guarda de lo humano
    la inconsciencia de lo eterno.
    Cartas viejas, cartas nuevas,
    el corazón, el silencio.


    MARIO BENEDETTI

    cuelgo la soledad en el perchero
    y ella me mira con sus ojos pardos
    entonces me conmueve y la descuelgo
    y la llevo conmigo a conocerme
    Mario Benedetti


    Cuelgo la soledad en el perchero
    por si acaso en mi espalda se incomoda
    tanto cargué sobre su vasto eco
    que me basta saber que sigue cerca.

    A veces callo digo o me desdigo
    y ella me mira con sus ojos pardos
    sus ojos de saberme en los colores
    y en los matices que de tanto en tanto
    ni yo mismo me atrevo a confesar.

    Otras veces se ofende y es tristeza
    se hace toda un ovillo y es olvido
    entonces me conmueve y la descuelgo
    y la acuesto digamos en la cama
    para intimar con todos sus silencios.

    Cuando salgo no siempre me acompaña
    y aunque a veces burlarla reconforta
    las más suelo invitarla como aliada
    y la llevo conmigo a conocerme.


    PEDRO SALINAS
    Para vivir no quiero
    islas, palacios, torres
    ¡qué alegría más alta
    vivir en los pronombres!
    Pedro Salinas


    Para vivir no quiero
    que me lleven o traigan,
    pero sí que me digan
    y ser en las palabras.

    Mi morada eres tú;
    islas, palacios, torres
    los dejo para otros,
    me bastan tus adobes.

    Y ser, y ser, y ser,
    y que seas conmigo;
    ¡qué alegría más alta
    cruzarme en tu camino!

    Confundir nuestros pasos
    sintiéndonos los bordes.
    Vivir, vivir, vivir,
    ¡vivir en los pronombres!


    RUBÉN DARÍO

    Dichoso el árbol, que es apenas sensitivo,
    y más la piedra dura porque esa ya no siente,
    pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
    ni mayor pesadumbre que la vida consciente.
    Rubén Darío


    Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
    que se deja llevar incluso por el viento,
    que espera primaveras para volverse aliento
    y a sus muertes resiste, albura de lo esquivo.

    Dichosa la finura de la arena y el polvo
    y más la piedra dura, porque esa ya no siente,
    maldita la erosión del múltiple accidente
    sangrante que es la herida que con el tiempo azolvo.

    No nos duelen los años ni el tiempo ni la espera,
    nos duele más el ansia que existe en el motivo;
    pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo
    en el esfuerzo eterno del remo y la galera.

    Hoy, callarme podría mas digo abiertamente
    que es tránsito la vida, una quimera el cielo,
    y entre colores siento que no hay peor desvelo
    ni mayor pesadumbre que la vida consciente.