• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

amor

2 entradas
Jose Anibal Ortiz Lozada · · 0 comentarios amor
Déjame acercarme sin palabras,
como si el lenguaje estorbara
y lo único verdadero fuera la distancia que se acorta
entre tu respiración y la mía.

No quiero decirte nada.
Quiero sentir
cómo el silencio empieza a inclinarse hacia nosotros,
cómo el aire se vuelve más denso
cuando tu cuerpo presiente el mío.

Déjame tocarte
no con las manos primero,
sino con la intención.

Que sientas mi presencia
antes de que ocurra el contacto,
como se siente la lluvia
antes de caer.

Porque ahí empieza todo:
en ese instante mínimo
donde la piel aún no se roza
pero ya se reconoce.

Quiero quedarme cerca,
lo suficiente
para que tu pulso se confunda con el mío,
para que el tiempo pierda sentido
y solo exista
este ahora que nos sostiene.

Que cada movimiento sea lento,
no por calma,
sino por profundidad.

Como si tocarnos fuera una forma de decir
lo que nunca supimos nombrar.

Déjame descubrirte otra vez,
no como quien mira,
sino como quien se hunde.

Porque hay una forma de ti
que no se ve,
que se siente en el temblor,
en la pausa,
en ese instante donde el cuerpo deja de defenderse
y empieza a entregarse al presente.

No quiero prisa.
No quiero final.

Quiero ese borde
donde todo vibra,
donde cada segundo se alarga
porque sabe que está vivo.

Déjame seducirte
como la primera vez…

no porque no te conozca,
sino porque aún no termino
de aprenderte con las manos,
con la respiración,
con esta forma inevitable
de acercarme a ti
como si fueras
el único lugar
donde el deseo
se vuelve verdad.
Uno
Jose Anibal Ortiz Lozada · · 0 comentarios amor
No empezó cuando nos vimos.
Eso sería demasiado fácil.

Empezó antes,
en una especie de presentimiento torpe,
como cuando buscas algo en el bolsillo
y todavía no sabes qué es.

Yo va siendo uno,
completo en la forma más sospechosa de la palabra,
y entonces apareciste
con esa manera tuya
de no encajar en ninguna explicación.

No hiciste ruido.
No hiciste promesas.

Hiciste algo peor:
te quedaste.

Y quedarse
—uno lo aprende tarde—
es la forma más peligrosa del amor.

Porque ahí
empiezan a moverse las cosas que estaban quietas:
las certezas,
los miedos,
esa arquitectura frágil
que uno llama “yo”.

No te convertiste en dos.
Ni yo dejé de ser uno.

Pero pasó algo en medio,
algo que no tiene nombre
y por eso insiste.

A veces creo que seguimos siendo dos personas
perfectamente separables,
con historias, horarios, contradicciones.

Y otras veces,
sin previo aviso,
me descubro pensándote
como si fueras una extensión inevitable,
una forma de continuar
cuando se me acaba el lenguaje.

No somos uno.
Sería demasiado perfecto.

Somos eso otro:
una suma que no cierra,
un intento constante
de entender por qué,
entre todas las posibilidades,

tenía que ser contigo.

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba